<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828</id><updated>2012-02-16T06:12:33.572-06:00</updated><category term='ensayo'/><category term='nostalgia'/><category term='sueño'/><category term='razón'/><category term='sensibilidad'/><category term='desengaño'/><category term='locura'/><category term='textos'/><category term='mirada'/><category term='moribundo'/><category term='inconsciente'/><category term='ciudad'/><category term='ojos'/><category term='rosas'/><category term='melodía'/><category term='oculista'/><category term='hablar'/><category term='emoción'/><category term='metamorfosis'/><category term='lago'/><category term='pensamientos aleatorios'/><category term='ceguera'/><category term='fantasía'/><category term='percepcion'/><category term='impresiones'/><category term='libro'/><category term='humano'/><category term='versos'/><category term='árboles'/><category term='oscuridad'/><category term='sufrimiento'/><category term='terror'/><category term='alegría'/><category term='demonio'/><category term='sentimiento'/><category term='incondicional'/><category term='catarsis'/><category term='cien palabras'/><category term='visita'/><category term='encuentro'/><category term='decir'/><category term='sensaciones'/><category term='imaginación'/><category term='parque'/><category term='corazón'/><category term='haiku'/><category term='personalidad'/><category term='reflejo'/><category term='cambio'/><category term='inspiracion'/><category term='flor'/><category term='cuento'/><category term='muerte'/><category term='censura'/><category term='realidad'/><category term='café'/><category term='sombras'/><category term='ilusiones'/><category term='olvido'/><category term='angustia'/><category term='irracional'/><category term='idiotez'/><category term='conducta'/><category term='ver'/><category term='hipocresía'/><category term='escribir'/><category term='música'/><category term='poema'/><category term='silencio'/><category term='vida'/><category term='comunicación'/><category term='sátira'/><category term='cerebro'/><category term='reencuentro'/><category term='sonrisa'/><category term='imágenes'/><category term='tristeza'/><category term='persona'/><category term='imagenes'/><category term='visiones'/><category term='perdidas'/><category term='vice versa'/><category term='belleza'/><category term='incertidumbre'/><category term='recuerdo'/><category term='amor'/><category term='discusión'/><category term='confusión'/><category term='puente'/><category term='borradores'/><category term='mundano'/><category term='existencia'/><category term='racional'/><category term='luz'/><category term='pasión'/><category term='poesía'/><category term='sentidos'/><category term='luna'/><category term='reflexión'/><category term='vacío'/><title type='text'>Escribiendo al vacío...</title><subtitle type='html'>Espacio dedicado a la exposición abierta de pensamientos... Lean bajo su propio riesgo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>49</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-6225918874669533205</id><published>2012-01-04T22:37:00.003-06:00</published><updated>2012-01-04T22:48:28.642-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Esperanza...</title><content type='html'>La brisa corría con disimulo, como quien no quiere ser descubierto por algún malintencionado que desea capturarle. Rozaba los árboles, la hierba, las rocas y el rústico camino que comunica las veredas. Tenue brisa, se sentía aun más fría gracias al ya nublado cielo, gris y reservado, trayendo consigo un aroma a lluvia y soledad. Así de impredecible es el tiempo: a veces sales pensando que no lloverá, y termina en aguacero y se mojan tus planes de pasar el día afuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, fue fácil notar para ti un gradual ascenso del brillo en el ambiente. Viste cómo se iba cubriendo la pequeña pradera de un color mucho más vivo, mientras éste desplazaba el grisáceo tono de verde entristecido del cual estaba cubierto el paisaje. Había aparecido un pequeño agujero entre las nubes, y el sol, como si no lo hubiese pensado dos veces antes de escabullirse de su bóveda improvisada, había lanzado unas cuantas muestras de su calor en tu hasta ahora estropeado recorrido. Ese calor que te atraviesa desde la punta de la nariz hasta la punta de los pies, de un brazo a otro, de pecho a espalda, rodeando tu cuerpo por completo. Por un instante, el frío había desaparecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La brisa corría con disimulo. Y con tanto disimulo, que en un abrir y cerrar de ojos la claridad que había envuelto a los árboles, la hierba, las rocas y el rústico camino había desaparecido sin dar síntoma alguna de su partida. Así debe de ser la esperanza: a veces parece que te ayuda, en otras termina por demostrarte que es simplemente un anhelo infundado. Mejor seguiste caminando, esperando (sí, esperando) que en algún momento aquella brisa inoportuna entienda que la esperanza es lo único que no intentas dar por perdido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-6225918874669533205?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/6225918874669533205/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2012/01/esperanza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6225918874669533205'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6225918874669533205'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2012/01/esperanza.html' title='Esperanza...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-4939672577098604307</id><published>2011-10-15T22:32:00.003-06:00</published><updated>2011-10-17T16:24:55.784-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Lectura a una desconocida</title><content type='html'>Dos minutos para las dos de la tarde. Dos minutos justos para que el chofer del bus encienda el motor del vejestorio que conduce. Subo, doy unas cuantas monedas, recibo otras a cambio y busco algún asiento disponible. Y digo “busco asiento” porque, por lo general, a dos minutos de que el bus inicie su trayecto, es complicado encontrar lugar entre el gentío. Pocos asientos están disponibles: junto a una señora con una pequeña de apenas unos 6 meses de vida, algún tipo con sus audífonos a todo volumen, un hombre de edad algo avanzada que empieza a cabecear. Por último, una joven con unos libros, un bolso y una mirada que apunta al exterior del bus. Decido sentarme junto a ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad es una muchacha, por decir poco, atractiva a la vista. No había prestado atención al respecto solo hasta cuando me senté y sentí un aroma suave y gentil que emanaba de su cuerpo. Tal vez por timidez volteo disimuladamente la mirada para ver fugazmente su ser. Parece preocupada, pensativa, como quien reflexiona e interroga al vacío esperando una respuesta. Un suspiro, mira el reloj, se acomoda y abre uno de sus libros. Portada dura sin título, libro usado. Un minuto para las dos de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como es usual, saco mis lentes y mi libro acompañante para hacer un poco ameno el trayecto.  El bus arranca con su trote habitual. Mientras paso mi mirada por las líneas del texto, noto que por algún motivo no logro concentrarme en la lectura. Vuelvo al inicio del capítulo, releo las primeras palabras. Esfuerzo infructuoso. Me entra una tremenda curiosidad por saber qué lee la joven (o a lo mejor ese solo es un mal pretexto para decir que ella me distraía de alguna manera). ¿Y qué pasaría si le pregunto qué está leyendo? ¿Me ignoraría, me daría el nombre sin más o cerraría el libro? Si sucedieran las primeras dos alternativas la cuestión no pasaría a más y tendría que esforzarme nuevamente por reiniciar mi lectura. Si cerrara su libro... Bueno, a lo mejor se molesta, mejor no hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Han pasado diez minutos. Diez minutos de lectura infructuosa, de pensar en un sinfín de posibilidades, de realidades alternas. Paso la página para al menos disimular un poco. He notado que ella no ha pasado de página en todo el trayecto. ¿Estará pensando lo mismo que este ingenuo? Otra mirada fugaz, me parece ver que está dormida, pero súbitamente abre los ojos, se sacude y sigue con su libro. Nota que la he mirado, se ve algo incomodada, carraspea, retoma la postura y vuelve algunas páginas atrás. Ha perdido el hilo de la lectura, según parece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos y veinte. Casi vamos llegando al final del camino. Poco a poco el bus se ha ido desocupando (tal vez queden unos ocho o diez pasajeros). Coloco mi separador del libro en su lugar y guardo mis lentes. Veinte minutos de lectura desperdiciados por un supuesto. Llega el bus a la última parada, ella guarda rápidamente algunos libros en el bolso y otros los carga en sus brazos. Me levanto rápidamente, doy las gracias al chofer y me bajo del bus sin más. El día empieza a ponerse un poco gris, un poco de viento, apenas para ir por un café y seguir con mi lectura de una buena vez. Una voz delgada hace una entrada extraña y dubitativa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Eh, muchacho... Qué pena la pregunta, ¿pero ese libro no era de Gasset?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo pudo notarlo, si mi libro no tiene encabezado alguno? Con un tono más confuso aún respondo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sí, sí... De hecho, es de Gasset.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio incómodo. Retomo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No es por importunarla y le pido que no lo tome a mal. Me preguntaba... Bueno, le pregunto, ¿gustaría ir por un café?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-4939672577098604307?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/4939672577098604307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/10/lectura-una-desconocida.html#comment-form' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4939672577098604307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4939672577098604307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/10/lectura-una-desconocida.html' title='Lectura a una desconocida'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-3407442756706430161</id><published>2011-10-08T20:49:00.007-06:00</published><updated>2011-10-10T07:53:06.317-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='moribundo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Un moribundo...</title><content type='html'>Los ojos del anciano, cansados y arrugados por tantos soles que entraron y salieron en su vida, miraban hacia un punto fijo del techo. Parpadeaba no con mucha frecuencia, el habla le fallaba con intermitencia y el instinto, irónicamente consciente de su importancia, forzaban su respiración. Su boca se mantenía abierta, y solo movía un poco la lengua y la mandíbula para tragar y balbucear algún mal obrado gemido. Olía a viejo, a sudor y agonía, a cansancio mezclado con llanto nocturno, a sobros del desayuno y saliva seca en los labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yacía en una cama de sábanas blancas y cobijas de algodón, rombos rojos y azules. Al lado, una mesa con una lámpara de luz tenue, un reloj que siempre marcaba las 3 de la tarde, una libreta de apuntes, un vaso con agua y pastillas esparcidas en aparente desorden. Había una foto, una pareja frente a un chalet en la montaña, nieve alrededor, las montañas de fondo parecían difuminarse al acercarse al celeste de un cielo despejado. El cartón de la fotografía estaba ya algo deteriorado, la esquina superior derecha parecía estar amarillenta por el tiempo y el trajín.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de sentirse a solas, el cuarto permanecía relativamente tibio gracias a una pequeña chimenea ubicada cerca a la cabecera de la cama. Sus carbones ya estaban a punto de apagarse y la última brasa buscaba aire de dónde agarrar una nueva chispa, antes de disiparse del todo. Afuera había una recia tormenta, golpeaba a veces la pequeña y única ventana del cuarto, parecía que se formaba una leve capa de escarcha, dificultaba la vista hacia el exterior. Las paredes hacían estrecho el cuarto y el suelo de madera crujían cada vez que el viento golpeaba el exterior. La puerta se ubicaba completamente opuesta a la cama, teniendo que caminar más de la cuenta para ir de un lado a otro de la recámara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, se sentía a solas. Disimuladamente sentada en una de las esquinas estaba una sombra. Lo miraba atentamente en todo momento. A veces miraba su muñeca, como quien se fija en la hora; otras veces daba una vuelta por el cuarto, inspeccionaba si la chimenea aun humeaba, repasaba la fotografía, contaba las pastillas, pasaba por encima del viejo, luego por debajo de la cama, se fijaba en la tormenta que se avecinaba y finalmente se ocultaba de nuevo en la esquina. El viejo solo seguía mirando el techo, tragaba saliva y tosía con un chillido mudo en los bronquios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viento dejó de golpear la ventana. Solo se escuchaba la brasa chistando cada vez con menor intensidad. El viejo respiró profundamente, tomó alguna bocanada de fuerzas y murmuró "Es hora", sin decidirse entre preguntar, afirma u ordenar. La sombra se acercó al moribundo y rozó su mano derecha. Se detuvo un instante para observar la fotografía de los dos jóvenes, hipnotizada por el recuerdo. Con un movimiento sereno cerró sus ojos (tan inertes ya, que ni energías sobraban para cerrarlos por su cuenta), y luego se transportó de un lado a otro hacia la puerta, abriéndola de par en par. Desde afuera entró un leve soplido, fresco, cristalino, viento de invierno. Recorrió con dificultad el largo del cuarto, enfriando paulatinamente el ambiente tibio que circundaba, y con lo último de su impulso apagó la brasa de la chimenea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-3407442756706430161?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/3407442756706430161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/10/un-moribundo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/3407442756706430161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/3407442756706430161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/10/un-moribundo.html' title='Un moribundo...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-7413286280975610516</id><published>2011-09-10T19:39:00.004-06:00</published><updated>2011-09-14T20:23:15.290-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mirada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><title type='text'>Más allá de una mirada...</title><content type='html'>Lo acepto, me obsesionan más que solo las miradas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que gran parte de lo que me gusta observar, analizar, disfrutar y recordar no es simplemente un par de ojos que se abren y cierran. Las miradas son más que eso, tal vez mucha gente no percibe ese perfecto mosaico de componentes que adornan la mirada de alguien. Mi definición de “primera impresión” tiene más o menos esa orientación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me llama la atención una mirada, veo más allá del color del iris en sus ojos, cómo se abren y cierran a ritmos algo intermitentes, si brillan o se notan cansados. Me gusta ver también como conjuga su expresión labial, su sonrisa, su gesticulación, sus labios tristes o meditabundos, su sonrisa tímida u omnipresente. Es importante el tono de voz, con cuánta mesura se expresa, si chilla en vez de hablar, qué tan inteligente es cuanto sale de sus pensamientos, si su risa se contagia, si se le quiebra la voz por miedo a decir algo inapropiado, si se toma su tiempo o atropella cuanta palabra se encuentra. Me gusta ver cuando sonríen hasta sonrojarse, su expresión de sorpresa, miedo o alegría; su rostro serio o decidido, imaginar el rostro que se esconde tras un libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirán, ¿acaso no es un poco raro pensar en todo ello? Sí, probablemente sí. Pero me parece normal, tomando en cuenta que el principal medio de comunicación no verbal se halla en nuestros rostros. Es por ello que, a veces sin darnos cuenta, damos un valor adicional al encuentro personal, a sentir que con quien hablamos realmente existe para nosotros, a vernos en un café o en el parque. Sentirse vivo también es sentir que comunicamos que nos sentimos vivos y que alguien más lo haga a manera de respuesta y gratitud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, cuando quiero recordar a alguien que tiene cierto significado para mi existencia, imagino que me habla y que su rostro me dice lo que recuerdo que me decía. Sin duda, no sé qué seríamos de nosotros si no recordáramos al menos esa mirada, ese rostro, esa persona.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-7413286280975610516?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/7413286280975610516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/09/mas-alla-de-una-mirada.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7413286280975610516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7413286280975610516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/09/mas-alla-de-una-mirada.html' title='Más allá de una mirada...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-620167091454386992</id><published>2011-08-12T23:54:00.004-06:00</published><updated>2011-09-04T08:45:34.075-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Vela...</title><content type='html'>&lt;i&gt;El monje entra al templo,&lt;br /&gt;enciende una vela&lt;br /&gt;y la acomoda junto al altar.&lt;br /&gt;Observa cómo la llama crece,&lt;br /&gt;llena de luz y calor&lt;br /&gt;todo lo que le rodea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fuego se agita alegre,&lt;br /&gt;sin preocupación, enérgico.&lt;br /&gt;Crece y agota de la vela&lt;br /&gt;su pabilo y su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cera empieza a derretirse,&lt;br /&gt;forma pliegues grotescos.&lt;br /&gt;Se va deteriorando esa&lt;br /&gt;tersa figura, como si quisiera&lt;br /&gt;separarse el esperma y formar&lt;br /&gt;nuevos caminos, otro mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vela se encoje sobre sí misma,&lt;br /&gt;su llama se reduce,&lt;br /&gt;la esperma forma un desconocido cuerpo.&lt;br /&gt;Una tenue brisa de invierno entra&lt;br /&gt;al recinto,&lt;br /&gt;y con un simple roce apaga&lt;br /&gt;más que la llama, el recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la oscuridad, aun cuando&lt;br /&gt;el humo recién salía de la&lt;br /&gt;vela ya extinguida,&lt;br /&gt;el monje se vio a sí mismo.&lt;br /&gt;Vio su arrugada piel,&lt;br /&gt;su encogido cuerpo,&lt;br /&gt;su mirada cansada y sedienta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del templo&lt;br /&gt;camina algunos pasos.&lt;br /&gt;Ve el estrellado firmamento.&lt;br /&gt;Con cara meditabunda,&lt;br /&gt;como quien espera respuesta alguna,&lt;br /&gt;exclama entre murmuro y lamento:&lt;br /&gt;“¿seré también solo una vela?”&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-620167091454386992?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/620167091454386992/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/08/vela.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/620167091454386992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/620167091454386992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/08/vela.html' title='Vela...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-132257252258662712</id><published>2011-07-17T23:41:00.003-06:00</published><updated>2011-07-17T23:45:27.064-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='versos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Retrato de una sonrísa</title><content type='html'>&lt;i&gt;Manos juntas al rostro,&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;ojos que se entrecierran,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;mejillas que se ruborizan,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;labios que dibujan alegría.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Así lo veo difusamente&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;en el recuerdo...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-132257252258662712?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/132257252258662712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/07/retrato-de-una-sonrisa.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/132257252258662712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/132257252258662712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/07/retrato-de-una-sonrisa.html' title='Retrato de una sonrísa'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-5809736472163846370</id><published>2011-07-10T16:04:00.004-06:00</published><updated>2011-07-15T07:21:19.675-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cien palabras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='textos'/><title type='text'>Cien palabras (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;I&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;Los oficiales rodean el cadáver. Por otra parte, los policías de bajo rango buscan huellas y pistas en una casa llena de recuerdos de viajes y cuadros baratos. Un cuchillo incrustado desde un lado del cuello, atravesando por completo la laringe y la yugular. Nadie escuchó grito o pleito alguno. Nadie vio entrar o salir a ningún desconocido. Ni siquiera se sabía si tenía cercanos: solo trabajaba, vendía libros usados y regalaba poemas a alguna chica que se sentara a su lado en el tranvía. Encontraron una carta en la cómoda del cuarto: “No busquen más, idiotas: se llama suicidio”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;II&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;Bajo el sol crepuscular, un poeta se sienta debajo del árbol, saca una pequeña libreta de cuero, un lápiz, posa su mirada en el horizonte, cierra los ojos, suspira y empieza a murmurar. Se escucha una pequeña caída de agua que alimenta el arroyo. La brisa hace caer unas cuantas hojas del árbol sobre su cabeza. Abre los ojos, sacude su cabello y dirige su mirada hacia una pequeña rana que reposa tranquilamente en una de las piedras del arroyo. En ese instante, la rana salta hacia el agua y empieza a nadar. El poeta sonríe y empieza a garabatear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;III&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;“Maestra, ¿qué es la guerra?”, preguntó un curioso niño, interrumpiendo la clase. Sus compañeros se quedaron viéndolo, y luego miraron a la maestra, porque a lo mejor ellos tampoco tenían claro el concepto. Ella, que estaba escribiendo unas frases en la pizarra, se detuvo, guardó la tiza, volvió su cuerpo hacia el grupo y vio al niño con la mano levantada, signo de la más profunda inocencia. “¿Dónde escuchaste esa palabra?”, “En el periódico, nunca había leído esa palabra, había una foto con edificios que se rompieron”. Cuánta ingenuidad. “Mi pequeño, para empezar, los edificios no se rompieron: los rompieron”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;IV&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;Se sentaron en uno de los sillones del café. Música tranquila, ambiente acogedor, aroma característico, idóneo para pasar un rato ameno entre tazas. Había cierta concurrencia, eran las tres de la tarde. Profesores ponían sus libros sobre la mesa, señalaban sus cubiertas y reían parafraseando cada frase memorable que se contenían en sus hojas. Otros, solitarios, tomaban un periódico y leían el columnista del día o resolvían el crucigrama. Algún timorato se sentaba en una mesa para dos, veía nerviosamente el reloj y la puerta. Ellos pidieron dos café negros. “Ahora sí, ¿sobre qué quieres hablar?”, “Lo que tú quieras”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-5809736472163846370?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/5809736472163846370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/07/cien-palabras-ii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5809736472163846370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5809736472163846370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/07/cien-palabras-ii.html' title='Cien palabras (II)'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-2832345486733485127</id><published>2011-07-03T22:11:00.001-06:00</published><updated>2011-07-04T07:57:04.899-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El guitarrista</title><content type='html'>Once y diez de la noche. Por lo general no llega impuntual a su cita de cada viernes, cumplir con su número de guitarrista de tangos y boleros en el bar bohemio que se encuentra a escasos metros de parque central. No puede acarrearle la culpa al tránsito: a pesar de ser viernes, las calles se ven menos transitadas una vez que la luna empieza a mostrarse ligeramente, mientras la penumbra se convence cada vez más en volverse noche. Tampoco salió tarde de su departamento, o se retrasó mientras comía su emparedado nocturno. Al contrario, tomó toda la tarde para limpiar su instrumento, cambiar a último momento alguna de las cuerdas (que, por otra parte, se encontraban ya carcomidas por el uso diario), buscar qué ponerse entre el montón de camisas amarillentas de su armario, escoger muy apresuradamente el repertorio de su primera hora en escena y salir casi sin pensarlo, sin haber anochecido aun. Sí, se presenta a las once de la noche, pero salió desde antes de las seis de la tarde sin fijarse en ello. Esa tarde decidió dar una vuelta por las calles de la capital.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;La gente caminaba con prisa, atropellándose unos a otros mientras trataban de poner un pie frente al otro. Hombres y mujeres salían de sus trabajos, cargaban maletines llenos de papeles y libretas con información valiosa que solamente cobraba valor al estar encima de algún escritorio de sus oficinas. Unos tomaban el primer taxi que encontraban disponible, tanteando con el brazo para llamar la atención de algún chofer distraído, cansado de pasar una y otra vez, durante casi todo el día, por las mismas rutas y edificios. Otros llenaban los restaurantes y cafés de las cercanías, relajándose un rato del estrés y pensando que, efectivamente, su fin de semana empezaba en ese momento (muy al contrario de quienes los atendían). El teatro se dejaba alumbrar por sus luces delicadas, mientras recibía al público para ver alguna ópera de primera línea. El parque se llenaba de gente de paso, mientras los viejos terminaban sus partidas de ajedrez y se despedían, pidiendo jocosamente una revancha a su compañero de juego. Entre el teatro y el parque, y frente a los restaurantes, el guitarrista decidió sentarse un rato, aprovechando para fijarse sin demora si había traído todo cuanto ocupaba para tocar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es imposible resistirse a un instrumento musical, más cuando está desocupado, y peor aun cuando se sabe cómo tocarlo. Usó su estuche por banquillo y empezó a tocar un tango de Gardel. Empezó con suavidad, para que nadie prestara atención a lo que tocaba. Unos curiosos fueron acercándose, y más de uno empezó a tararear la tonada. Tímidos aplausos, otros más fuertes, algunos vitoreaban y gritaban elogios. De improviso, ya había todo un pequeño concierto callejero. El alumbrado público volvía más acogedor el ambiente, y todos callaban mientras el guitarrista afinaba las cuerdas y empezaba otra pieza. No faltaba quienes pasaban de largo, mirando de soslayo aquel espectáculo, comentando entre dientes sobre qué clase de vagabundo se gana la vida haciendo música en estos días. Esto no lo incomodaba, le animaba a tocar con más fuerza hasta lograr mover la sensibilidad de su audiencia, mientras coreaban los estribillos, tratando de cantar a tiempo ante su falta de afinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco el público se fue reduciendo. Ya el atardecer había cedido y las estrellas empezaban a adornar el firmamento. Habían transcurrido ya un par de horas, y cuando se dio cuenta había terminado con su repertorio. No había notado que los aplausos y los cantos habían casi desaparecido. De pie, inmóvil y respirando suavemente, una joven mantenía su mirada fija en las manos, en la boca y el diapasón de la guitarra. Hizo sonar un último acorde, y guardó la guitarra sin reparo. Aquella muchacha se sentó a su lado, trató de explicar, con un discurso algo desordenado y nervioso, lo mucho que le encantó escuchar de su guitarra todas esas canciones. Así surgió una conversación, igual de improvisa que la caminata y el concierto recién terminado. Él le invitó entrar a un café aledaño al parque. Una vez allí, se dio cuenta de su falta de cortesía y se presentó ante la joven. Ella trabajaba en un banco importante, venía de su trabajo cuando pasó cerca del parque y vio ese grupo de gente alrededor de una guitarra, le pareció interesante (mucho más que su rutinario trabajo) y decidió quedarse. Inició una conversación íntima entre desconocidos, encontrando interesante cualquier trivialidad (porque cualquier historia es novedosa cuando no se conoce), adentrándose en temas cada vez más diversos. Arte, política, sociedad, ciencias, literatura, cocina, trabajo. Una charla insaciable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dieron cuenta que el tiempo voló por dos motivos: porque ella se fijó en su reloj y vio la hora, y porque el dueño del café les pedía que se retiraran para cerrar el local. Al caer en cuenta del retraso, el guitarrista decidió emprender de nuevo su camino (el bar quedaba a unas cuantas cuadras de donde se encontraban). Dudó un instante, y pensándolo un poco mientras pasaba saliva y decidía qué hacer, le propuso a la joven que lo acompañara al recital. Ambos fueron con paso ligero por lo que parecía otra ciudad: mudada de negro, calles solitarias, ruidos lejanos de gatos que se escabullen entre los tejados, sujetos con miradas frías y desoladas. Una vez frente a la entrada del bar, se miraron el uno al otro, tomaron un poco de aliento y él le indicó que el bar se encontraba escaleras abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran las once y diez de la noche. Una vez abajo, al primero que encontraron fue al dueño del bar. Más preocupado que enfadado, preguntó qué había sucedido, con un tono de voz seco y apresurado (no es fácil encontrar músicos de su calibre que trabajen en un horario de medianoche). Con una sonrisa, le dijo al dueño que había sido un día algo interesante, que lo excusara un instante más. Así de improviso como fue el día, robó un beso a la joven y, sin ver la impresión que aquello había dejado en el delicado rostro de ella, subió al escenario, sacó su guitarra, la afinó con paciencia y empezó a tocar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-2832345486733485127?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/2832345486733485127/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/07/el-guitarrista.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2832345486733485127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2832345486733485127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/07/el-guitarrista.html' title='El guitarrista'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-4372591805924974525</id><published>2011-05-30T20:46:00.004-06:00</published><updated>2011-05-30T21:16:38.486-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Un cuarto, ecos y silencio...</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Veo un cuarto vacío,&lt;br /&gt;en lo alto un tragaluz&lt;br /&gt;que deja entrar tímidamente&lt;br /&gt;un rayo de día;&lt;br /&gt;enfrente solo penumbra,&lt;br /&gt;no avanzo por temor&lt;br /&gt;a caer entre lo incierto&lt;br /&gt;y lo impenetrable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presto atención al sonido.&lt;br /&gt;Al inicio, gritos mudos,&lt;br /&gt;oídos ensordecidos;&lt;br /&gt;luego, un eco enrarecido,&lt;br /&gt;una distancia aparente,&lt;br /&gt;pasos débiles se aproximan,&lt;br /&gt;se dispersan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuarto se llena&lt;br /&gt;con la ráfaga de ecos,&lt;br /&gt;van y vienen, suben y bajan;&lt;br /&gt;chocan contra las paredes,&lt;br /&gt;contra mi cuerpo,&lt;br /&gt;y de pronto decrecen,&lt;br /&gt;una paz aparente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El haz del luz entremezcla&lt;br /&gt;las sombras con el perfil&lt;br /&gt;de un rostro, un cuerpo;&lt;br /&gt;Un tibio suspiro&lt;br /&gt;ha llegado a mi rostro,&lt;br /&gt;otro suspiro más, luego&lt;br /&gt;perpetuo silencio...&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-4372591805924974525?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/4372591805924974525/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/05/un-cuarto-ecos-y-silencio.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4372591805924974525'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4372591805924974525'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/05/un-cuarto-ecos-y-silencio.html' title='Un cuarto, ecos y silencio...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-8012437960511695624</id><published>2011-05-14T20:27:00.003-06:00</published><updated>2011-05-14T20:31:20.922-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>La Tienda</title><content type='html'>Escuchó unos pasos entrando al local, luego otros más. En un pestañear, y tan rápido como empezó a caer la lluvia, la pequeña tienda se llenó de gente, tratando de cubrirse del repentino aguacero. Tal vez pensó por un momento que al fin tendría una buena venta, que los días de austeridad y tardes pasadas con pan y refresco carbonatado iban a terminar (o detenerse temporalmente, al menos). Pero no, la gente solo quería no terminar empapada, esperando con ansiedad la llegada del bus (que, dicho sea de paso, se estaciona frente a la tienda).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos cuantos, tal vez con cierto remordimiento por tomar prestado un techo que no les fue ofrecido, por compromiso moral, o simplemente para hacer pasar el tiempo más rápido mientras masticaban, compraron algunas tostadas, agua o unas galletas. En cuanto los clientes se adentraban a la tienda, buscando qué comprar, se podía escuchar el crujir de las tablas que formaban el suelo, tablas que se doblaban de manera notable cada vez que alguien las pisaba (como si estuvieran obstruyendo un gran agujero, sosteniéndose de un cada vez más debilitado borde). De todas formas, el lugar no era lo más habitable concebible: paredes amarillentas, con una pintura debilitada por la humedad; un cielo raso con aspecto endeble, con algunos agujeros y de aspecto grisáceo; olor a plátano, basurero, pan y cigarro; una radio con los temas más (y menos) bailables de la semana, anunciando rifas de autos que jamás serán alcanzables por gente como ella, la dueña del local. Ella esperaba ansiosa, mientras mordisqueaba su panecillo del almuerzo, vigilando cada movimiento del posible cliente: no vaya a ser que agarre unas rosquillas y salga corriendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, mientras la gente solo esperaba a que el bus llegara o a que dejara de llover (lo primero que ocurriera), daban la espalda, con o sin intención, a esa mirada expectante, casi suplicante, de la patrona de esa humilde tienda.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-8012437960511695624?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/8012437960511695624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/05/la-tienda.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/8012437960511695624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/8012437960511695624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/05/la-tienda.html' title='La Tienda'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-5069452589122803012</id><published>2011-05-05T21:36:00.003-06:00</published><updated>2011-08-02T18:29:42.764-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Travesura</title><content type='html'>Mientras el día empezaba a oscurecer, hora en que la brisa aglomera las nubes hasta crear una cortina que hace contrastar los colores cálidos del atardecer con el púrpura del cielo que acepta su noche. Mientras los pájaros callan y esconden su plumaje entre las ramas, y los árboles se vuelven indistinguibles de su sombra. Es ese el momento, donde la noche aparece ensimismada, en que el pequeño se da cuenta de su inocente sentido de orientación, y empieza a buscar alguna piedra conocida, alguna hoja del árbol de acacias que crece cerca de la vereda, algún signo de vida aparte de las hormigas que ya subían por sus talones hacia sus mejillas, casi asfixiándole a cada paso que intentaba dar sin resultado alguno. No encuentra a nadie, y se angustia de semejante desgracia, ya empieza a chillar, casi por instinto, gritando por su madre, por su padre, o por cualquiera que se compadeciera del desamparo en el cual él mismo se había embarcado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrada la noche, alumbrada por una tímida luna y unas cuantas estrellas, se escucharon unos pasos cerca de la cabaña. ¿Creyó la madre que su pequeño había corrido hasta su casa, pidiendo perdón por semejante travesura, pensando que era capaz de atravesar él solo el bosque? No se sabe, ya ella se había dormido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-5069452589122803012?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/5069452589122803012/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/05/travesura.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5069452589122803012'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5069452589122803012'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/05/travesura.html' title='Travesura'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-8763394440231261336</id><published>2011-04-11T17:57:00.001-06:00</published><updated>2011-04-18T23:47:34.205-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='textos'/><title type='text'>Cien palabras (I)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;I&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;Hace frío. Ni siquiera pensaba salir de casa, pero un impulso inexplicable hace que abra la puerta y camine. Poco desayuno, nada de almuerzo. Me detengo a comprar un clavel y ver la hora: poco después de las tres. Camino entre la gente, llena de miradas vacías y cortantes. Es imposible no verlas con asco, así que mejor camino cabizbajo. He llegado. El vecindario es pacífico, callado, tal y como te recuerdo. Saludo desde mi pensamiento, piso el césped (y, de paso, a una pareja y a su niño). Coloco el clavel en tu tumba. ¿Cómo ha estado tu día?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;II&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;¡Mira cómo sonríen esos chicos! ¿Les decimos cómo es la vida en realidad? Mejor no, luego lo entenderán. Verán que los castillos en el aire no son más que eso: aire y sueños. Comprenderán que no todos harán su comida en las mañanas, ordenarán su cómoda y limpiarán su alcoba. Verán que muchos sacarán provecho de su inocencia, de su confianza. Llorarán día y noche al verse solos y desahuciados. Se alegrarán al entender cómo es la vida, a final de cuentas, y que no necesitaron de alguien que se los dijera. ¿Los dejamos solos, o les ahorramos la molestia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;III&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;“Lleve, lleve la melcocha”. Se detiene el bus, y la gente se empuja en la fila, apresurados para tomar un asiento. “Melcocha, rica la melcocha”. Unos con audífonos, escuchan su música. Otros al celular, discutiendo algún negocio o avisando que llegan tarde a casa. “Melcocha, melcocha”. El pequeño jala la camisa a su madre, pregunta qué es una melcocha. “Melc…”. ¿Hace cuánto tiempo venderá melcochas? Se ve viejo, cansado, no ofrece melcochas: ruega que se las compren. Sabe que no puede cenar melcochas, debe venderlas, tener comida fresca en su apartamento. ¿Eres infeliz, pobre viejo? ¡Qué ironía! Vendiendo dulces melcochas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;IV&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;No te abrazo por abrazarte. Si te veo sola, te abrazo para que sientas compañía. Cuando te saludo, te abrazo para darte los buenos días con afecto y cariño. Si hace frío, te abrazo para, entre tu cuerpo y el mío, opacar el gélido viento. Sí te abrazo mientras caminamos, lo hago para sentir tus pasos como si fuesen los míos. Si te abrazo en silencio, lo hago para sentir tu respiración, tu pestañeo y tus latidos. Si te abrazo con fuerza y sin descanso, lo hago para que permanezcamos así  hasta el infinito. Ven, hoy te regalo un abrazo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-8763394440231261336?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/8763394440231261336/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/04/cien-palabras-i.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/8763394440231261336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/8763394440231261336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/04/cien-palabras-i.html' title='Cien palabras (I)'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-319760377659462687</id><published>2011-03-19T19:08:00.003-06:00</published><updated>2011-03-19T19:17:08.303-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='luna'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Luna... (II)</title><content type='html'>&lt;i&gt;No te veo hasta ahora,&lt;/i&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;que te asomas en el cielo&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;con presencia asombrosa...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Si supieras desde cuándo lo he hecho,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;no sería hasta ahora que te muestras&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;llena, blanca y hermosa...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;¿A cuántos miserables&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;has visto pasar a lo lejos?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Unos lloran en tu reflejo,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;otros balbucean versos sin rima ni acento.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Esos te miran: celosos, impotentes,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;sin consuelo...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Y aun así, tan llena y radiante,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;a veces prefieres ocultarte&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;y confundirte en el firmamento...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Unos días menguas tu sonrisa,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;en otros sientes que creces sin desearlo:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;cuerpo volátil, es tu atractivo...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Si te mirara hasta ahora, insisto,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;que ridiculizas el espejismo&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;y hacia mí te acercas...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;No entendería que, menguante,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;creciente, nueva o llena,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;a fin de cuentas, eres mi luna...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-319760377659462687?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/319760377659462687/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/03/luna-ii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/319760377659462687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/319760377659462687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/03/luna-ii.html' title='Luna... (II)'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-7816945877093169267</id><published>2011-02-28T21:49:00.001-06:00</published><updated>2011-02-28T21:50:57.856-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mirada'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hablar'/><title type='text'>Hablar con la mirada...</title><content type='html'>¿Necesitamos hablar para expresarnos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta pregunta será recurrente durante el texto, en realidad no sé todavía con qué motivo (lo más probable es que, conforme mis dedos sigan escribiendo, la idea se vaya aclarando un poco más). Lo que sí sé es que ha sido una pregunta recurrente para mí desde hace un tiempo. A veces usamos tantas palabras para expresar cuanto cruza por nuestra mente, que la descripción verbal del sentimiento o pensamiento termina siendo una aberración sin sentido aparente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé ustedes, pero en más de una ocasión he fallado a la hora de expresarme. No sé si será porque mi fuerte no sea el habla, o porque me cuesta ordenar mis ideas en el momento, y por ahora no es algo que me parezca realmente urgente como para trabajar decididamente en ello. En algunos casos, no logré decir todo lo que pienso; en otras, obvié algo durante la conversación, tal vez por considerarlo eso mismo: obvio (con cierto desatino, probablemente). Muchas otras veces la conversación se desvió hacia otro tema, dejando aquel descartado; tristemente, algunas nunca fueron dichas por temor o ansiedad de lo que sucedería si fuesen dichas. Existen muchas circunstancias, muchas variables en juego, muchos procesos mentales y decisiones. Realmente, tener una conversación no es tarea sencilla, y más aún cuando los temas se tornan complejos o delicados. Cualquiera puede ser un bocazas, pocos pueden ser prudentes, casi ninguno puede ser transparente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ¿por qué hablamos para expresarnos? No quiero apremiarlos con tantas preocupaciones en el aire. En realidad, nunca pensamos todas estas cosas mientras damos los buenos días, conversamos con alguien el bus, almorzamos con nuestros amigos, tomamos café con alguien más, o incluso mientras hablamos dormidos. Pero si es tan complicado mantener una conversación realmente consistente con la realidad de pensamiento, sería mejor no hacerlo, o esforzarse el doble por lograrlo. Evidentemente, el problema no se va a solucionar, y siempre quedarán cosas por decir (verdad irrefutable). Ahora bien, no quiero decir que solo “hablar” es limitante: nosotros usamos un lenguaje que encasilla semánticamente los significados en partículas, llamadas Palabras. Así como nos cuesta hablar en ocasiones, es probable que escribir sea una tarea análoga (aunque existe gente más cómoda hablando que escribiendo, y al contrario).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, durante una conversación se pueden decir demasiadas cosas. Se puede empezar hablando del popular “¿y cómo va todo?”, proseguir sobre la situación en la casa, luego un cambio abrupto de tema, la tarea de la próxima clase, la mofa sobre el profesor, el anhelo por graduarse, el video que vieron sobre guitarristas del Siglo XX, algún chiste oportuno, hablar sobre Historia de las Revoluciones, opinar sobre las mascotas, hacer un plan hipotético sobre los próximos 10 años, y terminar recomendando libros y más libros. Esos solo los escogí al azar, pero imagínense todas las permutaciones que desean, y aparecerán en una conversación. Ahora reflexionen sobre la cantidad de conversaciones que pueden tener en un día, una semana, un mes o un año. ¿Se puede recordar todo? Alguien con una memoria excepcional merece mi respeto, pero por lo general solo almacenamos recuerdos que nos parecen significativos. Entonces la charla se convierte en un reforzador del lazo social: el contenido pierde protagonismo. Entonces, ¿Para qué hablar tanto, expresando cosas que no se van a recordar a mediano o largo plazo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría proponer un experimento. Bueno, no un “experimento”, tal vez la palabra “experiencia” es más amigable para todos. Les propongo una experiencia: escoger una persona (o varias), y sentarse en algún lugar, el que sea: en el bus, en el comedor, en un café, en un parque, en alguna acera. Sentarse frente a la otra persona, y verse en silencio. Percibir esa atmósfera que los circunscriben, ese conjunto de sonoridades (ya sean leves o prominentes) que empiezan a aparecer: una hoja que cae, unos pasos apresurados, el sonar de los vasos al apoyarse sobre la mesa, el sorbo en la taza, la respiración de su acompañante. En fin, percibir a quienes les rodean, a todo lo que les rodean, siendo ustedes y sus acompañantes parte intrínseca de ese todo. Hablar entre ustedes con el simple hecho de ver el rostro y los ojos del otro, y nada más. Percibir la cara de desconcierto o la sonrisa que puede llegar a aparecer. El bostezo, la mirada de un lugar a otro, el masticar, la nariz escarbada, el libro que es masajeado al pasar sus hojas. Con ello, recordar más que las palabras, el momento. Siento que el significado de este tipo de experiencia tiene un grado mayor, porque requiere profundizar en la otra persona, en el medio, y en uno mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué tan disparatado sea, pero últimamente me parece más interesante hablar con la mirada, entender con la sonrisa compartida, que abrumar con las palabras.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-7816945877093169267?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/7816945877093169267/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/02/hablar-con-la-mirada.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7816945877093169267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7816945877093169267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/02/hablar-con-la-mirada.html' title='Hablar con la mirada...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-5479255624035893203</id><published>2011-02-05T13:08:00.003-06:00</published><updated>2011-02-05T13:35:20.848-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reencuentro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El reencuentro...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;“Lo he escrito en el séptimo día”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;i&gt;Nadie importante&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;En realidad, no recuerdo cómo ni cuándo lo conocí. Fue una de esas coincidencias aparatosas del destino. No habla mucho. Siempre está conversando consigo mismo, sin mostrar interés alguno de comunicar algo a los demás. Siempre anda con prisa, como si su propio tormento lo persiguiera. Créanme, he intentado detenerlo para charlar con él. Desafortunadamente, siempre me evade con una delicadeza magistral. “Hoy no… después te cuento”. Cada vez que lo dice incrementa el tamaño de su mentira, cual globo de feria popular. Es posible que termine estallando por estar metiendo tanto aire en su cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Ven… soy yo, solo quiero ayudarte” le dije en alguna ocasión. Él, con una cara seca, enrarecida por sus prematuros rasgos de vejez, murmuró: “no. Simplemente no quiero que termines como yo”. Muchos conocidos de él desde un tiempo atrás aseveran que su conducta no siempre ha sido tan reacia. Solía salir con sus amigos a los centros comerciales, compraba caramelos, jugaba en los tragamonedas, argumentando que tenía suficientes para romper el puntaje máximo; iba a la fuente de sodas para tomar de un solo sorbo su refresco favorito, mientras sus ojos brillaban de la emoción y de la efervescencia del líquido. “Al fin y al cabo”, me dijo un amigo, “era un muchacho sin preocupaciones. Era feliz”. ¿Acaso era posible que un ser tan noble y alegre pueda convertirse en una persona alejada del mundo, encerrada en su propia burbuja?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía tolerar el simple hecho de dejar las cosas así. Quería hacer algo, y por eso me había asignado la tarea de investigar las aparentes razones de su desdicha (ardua tarea, pero con un cándido propósito). Preguntaba a sus cercanos qué sabían sobre él. Simulaba encontrarme fortuitamente con sus vecinos. Interrogaba a sus compañeros de estudio y trabajo (¿acaso este hombre solo vive para ello?). ¡Hasta logré entrar a la casa de su madre! Todo con infructuosos resultados. Para todos, él era un caso perdido, una presa de la oscuridad y la tristeza. Hasta su propia familia no lo reconocía, lo cual me dejó estupefacta. Solo me quedó recurrir a analizar los resultados obtenidos, para ver si existía una conexión aparente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según me dijeron sus familiares, el ya no vivía en la casa ni los visitó en alguna ocasión. Ellos gustosamente me dieron la dirección. No quise aparecerme por allí, para evitar sospecha alguna, por lo que conseguí un mapa de la ciudad. Al parecer, era un edificio de departamentos. Llamé a la recepción del residencial, y la secretaria (¿Es difícil encontrar secretarios en estos tiempo, verdad?) me explico que el numero de habitación de él correspondía a la sección de “apartamentos individuales”. Por lo tanto, concluí que vivía solo. Según sus compañeros, él estudiaba en el día, iba a un café en el centro de la metrópoli y luego se iba al trabajo sin acompañante alguno. Por las noches, tomaba un taxi en dirección a su departamento. Nunca estaba acompañado y, como estaba tan ocupado en sus cosas era fácil notar la ausencia de vida nocturna. Todos los días eran iguales, excepto el domingo –día acostumbrado para descansar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie sabía a ciencia cierta qué hacía los domingos. Es por esto que decidí hacer una pequeña visita al residencial aquel día. En realidad, no era un lugar desagradable, sino todo lo contrario: tenía una zona verde bastante amplia, donde se podría caminar, comer, descansar y divertirse de tal forma como el mismo Edén. Es cierto que había algunos niños, siempre haciendo escándalo por cualquier nimiedad, pero eran risas agradables al fin y al cabo. Ya dentro del edificio, el ambiente iba cambiando ligeramente. Pregunté al recepcionista (parece que me escucharon) sobre la ubicación del departamento. Con una cara de lástima y preocupación, me indicó que estaba en el último piso del edificio: el 12. “Disculpe, ¿tienen ustedes un ascensor?” le pregunté. Me aclaró que el ascensor sí existe, pero estaba en mantenimiento. Resignada, comencé a subir las escaleras. Estaba un tanto ansiosa, lo confieso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los pasillos estaban bastante limpios, además de tener una amigable iluminación. Subía al primer y segundo piso. La gente que estaba por allí saludaba cordialmente. Era imprudente no responder de forma amigable. Tercer y cuarto piso. Empezaba a notar una ligera capa de polvo en las barandas de las escaleras. Quinto y sexto piso. Creo que, por el mantenimiento del ascensor, los agentes de aseo no podían subir todos sus aparatos. Ya se notaban un poco descuidados los pasillos del séptimo y octavo nivel. Los siguientes tres pisos del edificio eran imposibles de atravesar: tenía un escatológico olor a humedad. No se podía tocar ni las paredes de los pasillos, al estar llenos de moho y manchas de salsa de tomate rancia. Las luces fallaban constantemente, mientras que otras ya estaban defectuosas. No salía gente, solo ratas, murciélagos y otras criaturas siniestras, dignas de una obra de ultratumba.  Subir al último nivel fue toda una odisea: la implacable oscuridad no permitía observar dónde colocaba mis pies. Era desagradable tocar los soportes de las escaleras, oxidadas y babosas por la falta de mantenimiento. Milagrosamente llegué a la puerta 12-F. No alcancé ni a hacer un ademán por tocar la puerta cuando, sin previo aviso, está se abrió. Allí estaba él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no puedo creer lo que la soledad puede hacer en una persona. Por primera vez lo había visto sin su traje formal. Tenía unos brazos pálidos por su nula exposición a la luz, manos grandes y dedos algo maltratados por estar escribiendo tanto. En general, era un cuerpo casi esquelético. Sin embargo, su rostro tenía algo distinto al habitual. Me miraba con una felicidad enternecida por la alegría que sentía en ese momento. Sus ojos, en vez de ser opacados por el sol del medio día, irradiaban un pequeño brillo (tal vez por su misma imagen renovada o por las lágrimas que trataban de escapar de su prisión ocular). Nos quedamos casi un minuto frente a frente, sin decirnos ni una sola interjección. Después, él me invitó muy cortésmente a ingresar en su departamento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Insisto: no puedo creer cómo la soledad puede cambiar a una persona. Me quedé viendo el desorden en su humilde escritorio. Tenía una máquina para escribir algo vieja, mas no inservible. Le pedí permiso para ver sus escritos. “No creo que desees verlos”, insinuó, “no te pierdes de nada si no los ves”. “Creo que el simple hecho de no leerlos es la mayor de las pérdidas”, le dije. Sorprendido por la respuesta, me entregó los arrugados papeles. Eran textos aún más confusos que su propia casa: llenos de tachones, correcciones y acotaciones. No obstante, sí era comprensible. Era poesía proveniente del alma, llena de emociones encontradas y sinceras. Escritos puros, llenos de pasión y cordura, de desenfreno y moderación, de amor y mesura. Eran un grito a los cuatro vientos para externar su verdadero sentir, su emoción por la vida y la nostalgia de no tener con quién compartirlo. Estaba solo, verdaderamente solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increíble lo que hace la soledad en el ser humano, ¿verdad? Pero aún más descabellado es cómo el amor y la compañía componen la vida de esa misma persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Quieres algo de tomar?”, ofreció mientras abría su pequeño refrigerador. “Solo quiero charlar contigo”, le dije. “Gracias”, sollozó con un nudo en la garganta. Después de esto, él cerró la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Fecha de escritura: 01/12/2007&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-5479255624035893203?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/5479255624035893203/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/02/el-reencuentro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5479255624035893203'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5479255624035893203'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/02/el-reencuentro.html' title='El reencuentro...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-5430693071675793505</id><published>2011-02-02T16:32:00.002-06:00</published><updated>2011-02-02T21:10:47.854-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Charlemos...</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Te confieso algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me emociona estar lejos,&lt;br /&gt;y menos ser frío y sereno.&lt;br /&gt;Tampoco es mi afán&lt;br /&gt;parecer un tipo complejo,&lt;br /&gt;sacado de un cuento.&lt;br /&gt;Tantas máscaras me marean,&lt;br /&gt;confunden mis planes,&lt;br /&gt;mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco me es propio&lt;br /&gt;aparentar ser impotente.&lt;br /&gt;Confieso mi orgullo&lt;br /&gt;por parecer de gran intelecto.&lt;br /&gt;Aun así, ¿qué se yo de la vida,&lt;br /&gt;la alegría, de la muerte o&lt;br /&gt;la desdicha?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que me gusta más&lt;br /&gt;escucharte que hablar.&lt;br /&gt;Leo cada frase que tus labios&lt;br /&gt;al subir y bajar articulan.&lt;br /&gt;Busco con la vista alguna&lt;br /&gt;leve sonrisa que sueltas&lt;br /&gt;sin censura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ven, siéntate a mi lado,&lt;br /&gt;charlemos sin complejos.&lt;br /&gt;No borres del cuadro&lt;br /&gt;a esa bella encantadora,&lt;br /&gt;y a este hombre perplejo...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-5430693071675793505?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/5430693071675793505/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/02/charlemos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5430693071675793505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5430693071675793505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/02/charlemos.html' title='Charlemos...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-4596150795446509814</id><published>2011-01-24T23:32:00.002-06:00</published><updated>2011-01-24T23:37:20.842-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ver'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sonrisa'/><title type='text'>¿Qué ves?</title><content type='html'>¿Qué ves cuando alguien te sonríe?&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Bueno, eso depende bastante de la situación, de la hora y los minutos, del estado de ánimo tuyo y mío, del día de algún mes en ese año, de quien soy y quien eres. Existen tantos factores por tomar en cuenta, y aun así se nos escapan algunos por valorar, esos que terminan de dar ese valor agregado al momento y que en ocasiones debes darlos por supuestos. Ese margen de error entre tu realidad y la mía, entre tú interés y el mío, entre tu sentir y el mío.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;No te estoy preguntando “¿qué miras cuando alguien te sonríe?”. Eso es demasiado simple de decir: miras unos ojos que se estrechan e iluminan, miras unas mejillas que se abultan y sonrojan ligeramente, miras también cómo los labios dejan escapar a la luz la blancura (algunas más blancas que otras) de los dientes, miras cómo la frente quita cualquier arruga, miras como un rostro brilla sin avisar ni cobrar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Aun así, contemplando cómo la belleza adquiere nombre y forma, percibiendo una metamorfosis gestual, ¿qué ves? ¿Acaso es esa sonrisa real, vacía, farsante o desleal? ¿Sonríe acaso para saciarse mutuamente, o para simplemente cumplir con el deber y no faltar a la cortesía ni caer en el desdén? ¿Acaso realmente sientes algún síntoma de alegría, sentirte bien, o es un puro acto reflejo que respondes a esa sonrisa con otra similar? ¿Qué es lo que realmente ves cuando alguien te sonríe?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;En realidad, no podemos ver más allá de lo que miramos cuando alguien nos sonríe. A fin de cuentas, solo vemos cuanto queremos ver, y se confía que sea así en realidad. Si ves a alguien que te sonríe al pasar cerca, piensas que le pareces simpático. Si te sonríe luego de hacer una ridiculez, a lo mejor se está burlando.  Si te sonríe después de haber dicho algo, sientes que sonríe de alegría y ternura por lo que has hablado. Si te sonríe con solo verte, simplemente sonríes de vuelta, no hay palabras que lo representan. Y en ocasiones se supone que es así. ¿Y qué tan terrible sería de otra forma? ¿Qué tan retorcido sería pensar que te dan una sonrisa indescriptible cuando pasas, que te sonríen simpáticamente al hacer el ridículo, que te sonríen burlescamente cuando hablas, o si simplemente no hay trasfondo cuando la sonrisa llena el silencio?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Qué ves cuando alguien te sonríe? Lo que quieras ver y pensar que es, a pesar de que la realidad sea tan distante como la sonrisa que la separa…&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-4596150795446509814?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/4596150795446509814/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/01/que-ves.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4596150795446509814'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4596150795446509814'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2011/01/que-ves.html' title='¿Qué ves?'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-7744755331202627567</id><published>2010-12-25T23:25:00.001-06:00</published><updated>2010-12-25T23:25:53.397-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Impresiones...</title><content type='html'>&lt;i&gt;Frío...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un vacío inquietante,&lt;br /&gt;frenético y punzante&lt;br /&gt;paraliza mis huesos,&lt;br /&gt;ya carcomidos por el peso&lt;br /&gt;de tanto lamento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Consternado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La apatía de la vida&lt;br /&gt;no es más que el gesto&lt;br /&gt;de una doncella oscura,&lt;br /&gt;la palabra hecha burla,&lt;br /&gt;el llanto hecho océano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Impotencia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ver cómo el mundo gira&lt;br /&gt;cual peonza de tres pesos.&lt;br /&gt;Gira la gélida brisa,&lt;br /&gt;gira la llama encendida,&lt;br /&gt;gira tu sonrisa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voz hueca, frágil,&lt;br /&gt;insensible al afecto.&lt;br /&gt;Miras a lo lejos,&lt;br /&gt;tocas con desdén,&lt;br /&gt;suenas sin pensamiento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pena...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frustración cobarde,&lt;br /&gt;no cambia aunque quisiera.&lt;br /&gt;Humillación perpetua,&lt;br /&gt;ocultando lo evidente,&lt;br /&gt;con vergüenza de haber vivido...&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-7744755331202627567?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/7744755331202627567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/12/impresiones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7744755331202627567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7744755331202627567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/12/impresiones.html' title='Impresiones...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-2497070210683341496</id><published>2010-12-24T00:44:00.005-06:00</published><updated>2011-08-02T18:42:24.525-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='libro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El libro...</title><content type='html'>-¿Qué es lo que estás haciendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se detuvo por un instante. Aun no comprendía la impertinencia de la pregunta, o el motivo por la cual apareció a través de esos labios, abultados, tersos y lleno de curvas sutiles y cautivantes. Desde hace un tiempo no se hablan mucho (o bueno, él no habla demasiado), tal vez algún “buen día”, o “¿todo en orden?”, pero no más de 3 palabras, esa era la regla. En realidad, no podía perder demasiado tiempo generando conversaciones (o aceptando los diálogos caprichosos de su compañera, con tal de sacarla del tedio cotidiano). Él sin duda se encontraba ocupado en labores más arduas y demandantes que simplemente ejercitar su labia. No señor, no había tiempo que perder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que escribir no es tarea sencilla, menos para él, que su vida dependía de ello por completo. Estaba decidido a escribir la mejor novela jamás concebida ni imaginada, y por ello su régimen diario se basaba en una taza de cualquier cosa que pareciese comestible, y decenas de hojas y bolígrafos de punta fina por gastar en su historia: la intrépida aventura de un joven ilusionado con la vida, y que termina estrellándose en su propia desilusión. Sí, pensaba en ocasiones, tal vez es un relato algo trillado, pero a lo mejor no importa el tema, sino cómo se desarrolla. Este era su motor, por no decir su excusa, para aislarse por completo de todo aquello que no fuera fuente de inspiración para su trágico relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te estoy hablando, ¿por qué no respondes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-(sonido gutural carente de onomatopeya relacionada).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que no podía hablar, ¿quién podría, estando bajo semejante estado de trance, desconectado del mundo concreto y perceptible para el resto? A lo mejor él sí, pero no se distraía en semejante trivialidad: a ver si por pura casualidad era un hombre con habilidades sorprendentes para escribir un best seller, un posible candidato al Nobel de Literatura del año, y un sujetador de papeles, todo en uno, mientras responde preguntas circunstanciales. Lo suyo era escribir, y desbordar en alegorías su prosa, mientras narra el nefasto mundo de aquel joven, desdichado desde que tiene memoria, pero siempre mostrando esa prominente sonrisa, radiante tal cual perla de contrabandista. Sí, le gustaba escribir con metáforas algo escabrosas, pero que no terminaran siendo desagradable para el potencial lector que sostuviera en sus brazos semejante obra maestra. Debía tener la pizca perfecta de cada elemento, un chiste por aquí, una reflexión por allá, tal vez algún párrafo descriptiv...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por los diablos que tienes en cada dedo, ¡deja de escribir por un instante y respóndeme de una buena vez qué estás haciendo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahí va de nuevo. Sin más, detuvo su bolígrafo un instante. Tal vez no para aclarar sus ideas, o para recordar el orden en el cual debía seguir la historia, sino para pensar sobre sí mismo un instante. ¿Qué era esa voz que le pide a gritos volver a donde ha querido alejarse por cuenta propia? Ya dijimos que no se hablaban mucho aquel par de jóvenes amantes (bueno, tal vez no dije que eran más que compañeros, ¿era necesario?), y en honor a la verdad, a él le valía un comino estar en semejante embrollo. Tal vez no quería volver a hablarle del todo, o mientras escribía su novela. Era una idea tan ambiciosa, que es casi una titánica tarea dejarla de lado. Tal vez, por otra parte, quería volver a hablarle de nuevo, pero solo encontraba entre sus ideas y su boca un nudo de garganta impenetrable, de aquellos que no te comen solo las palabras, también la respiración y el llanto. Él sabía que la tenía muy abandonada. Siempre desayunaban juntos, él iba por el pan, la mantequilla y las naranjas mientras ella preparaba esos huevos que tan bien le quedaban. En la tarde, salían a caminar al parque, visitaban aquel café que desprendía un aroma imposible de borrar, y se quedaban juntos hasta ver cómo el ocaso transformaba aquellos cielos dorados en noches oscuras y sobrecogedoras. En casa, conversaban hasta la madrugada, imaginando historias de detectives novatos y villanos frustrados, mientras endulzaban sus labios con palabras y gestos. Sí, también la echaba de menos. ¿Acaso no era él ese joven que impregnaba esa infinidad de páginas, en su tétrico relato, mientras relataba reglón a reglón el deterioro de su propia existencia, y pronosticando así su no muy ameno final? No, imposible: la ficción de allí no pasa. Su verdadera vida no podía ser descrita con palabra alguna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Por última vez, ¿qué estás haciendo?- Con una voz quebrantada y solloza, más dirigida hacia sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Un libro, ¿acaso no es obvio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, no- Negaba con un dolor que sólo puede provenir de lo más profundo de su ser. –No me entiendes. ¿Qué es lo que estás haciendo, lo que te estás haciendo... lo que nos estamos haciendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio. Eso era lo que se escuchaba, el más profundo y horrible de los silencios, de aquellos que calan inmisericordes en el alma, y te estrujan las entrañas hasta volverlo insoportable. ¿Qué es lo que estaba haciendo? Acaso esa parodia de novela que estaba escribiendo lo había absorbido de tal manera... Al carajo el libro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No lo sé... No lo sé-, susurraba con una voz que, irónicamente, llenaba toda la sala. Con una mano guardaba las hojas en algún lugar del escritorio, mientras extendía la otra hacia el rosto de aquella chica de ojos pardos y piel de seda. Ella dibujaba una tímida sonrisa, tratando de disimular la lágrima que se negaba a salir de sus párpados. –Aun no es tarde, el café no cierra esta vez sin nosotros...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-2497070210683341496?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/2497070210683341496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/12/el-libro.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2497070210683341496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2497070210683341496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/12/el-libro.html' title='El libro...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-561130643644504662</id><published>2010-12-09T21:59:00.002-06:00</published><updated>2010-12-09T22:04:14.755-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='haiku'/><title type='text'>Algunos Haikus...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;I&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Amo acariciar&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;tu delgada y fragante&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;piel de durazno.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;II&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Si la distancia&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;fuera solo un engaño&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;de tus ausencias.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;III&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Gran ironía&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;son tus fríos besos y&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;mi ingenuo anhelo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;IV&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Sufre sin pena:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Hasta las rosas con su&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;rocío lloran.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;V&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Árbol caído:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;lamentas con un crujir&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;enmudecido.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;VI&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Sobre hojas secas&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;la chispa recuerda su&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;flamante esencia.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;VII&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Al anochecer&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;encuentro en ti, mi luna,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;la compañía.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;VIII&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Brisa serena:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;roza con dulzura tu&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;tersa mejilla.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;IX&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Nuestros recuerdos&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;caen como gotas en&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;tardes lluviosas.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;X&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Mira, girasol,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;el andar incansable&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;del astro mayor.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;XI&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Estoico salmón:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;el agua corre, él&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;siendo pez, salta.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;XII&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;El sol se esconde&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;entre grisáceas nubes:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;lluvia segura.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;XIII&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Tu dulce risa,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;fugaz eco, resuena&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;en mi memoria.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;XIV&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Amaneciendo:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;el ave vuela y canta&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;sobre los cielos&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;XV&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Frente al espejo&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;veo juntos mi rostro y&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;mis pensamientos.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;XVI&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Entre las flores&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;huelo tu dulce aroma.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;¿Acaso sueño?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-561130643644504662?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' 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/&gt;Detallas la más minúscula proeza,&lt;br /&gt;pensado así que cualquier historia&lt;br /&gt;se queda corta, en verso o en prosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desnudas su cuerpo con metáforas,&lt;br /&gt;y sus dones, con epítetos, redundas.&lt;br /&gt;No piensas, "¿Por qué es sólo una figura?"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribes cuanto suspiro escuchas,&lt;br /&gt;anhelas con puño y letra, no cantas&lt;br /&gt;la voz que de ti emana, llorosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Escribir poesía es para idiotas?&lt;br /&gt;No, no es tan simple...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es solo para quienes la palabra&lt;br /&gt;la convierten en texto y salvaguarda...&lt;/i&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-6231307061684823202?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/6231307061684823202/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/12/versos-para-un-idiota.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6231307061684823202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6231307061684823202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/12/versos-para-un-idiota.html' title='Versos para un idiota...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-1645187872276115659</id><published>2010-10-14T06:19:00.002-06:00</published><updated>2010-10-14T06:23:14.019-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pasión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentidos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='percepcion'/><title type='text'>Percepciones...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic; "&gt;Cierra los ojos:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Escucha el tímido oleaje,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;ese vaivén de palabras perdidas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Escucha como tus oídos&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;ceden ante lo hipnótico,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;ante una paz infinita.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Siente la fresca brisa,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;esa seda invisible que anhela cubrirte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Siente como roza tus manos,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;tus piernas, tu pecho&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;y tus suaves mejillas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Huele el contorno,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;ese mar de perfumes y aromas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Descubre, entre ese amalgama&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;de fragancias, hecho esencia&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;nuestro éxtasis.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Bebe del agua cristalina,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;calma tu sed, tu pena y tu angustia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Saborea ese dulce líquido,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;juega con él, y sumerge&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;tu cuerpo de pies a cabeza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;El lago de nuestros deseos&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;te rodea, te envuelve, te hace suya.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Se convierte, junto a ti,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;en un solo cuerpo,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;una sola alma y mente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;No abras los ojos,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;no dudes ahora qué estás dentro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Igual, ¿Para qué hacerlo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Ahora escucha, siente, huele&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;y prueba el placer eterno.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal;"&gt;Ganador de 2do lugar, Concurso de Poesía del ITCR "Armando Vásquez", segundo semestre de 2010&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-1645187872276115659?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/1645187872276115659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/10/percepciones.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/1645187872276115659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/1645187872276115659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/10/percepciones.html' title='Percepciones...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-2971265315157861393</id><published>2010-07-14T00:27:00.003-06:00</published><updated>2011-08-05T21:46:24.506-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lago'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflejo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='puente'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='realidad'/><title type='text'>El lago y el puente...</title><content type='html'>Caminar no es solo un ejercicio para mí, significa movilizarse, cambiar de ambiente, mudar lugares, personas e ideas. Hay gente que corre con afán incansable, hay gente que a su edad todavía gatea. He aprendido que es mejor caminar, y respeto a la gente que no le guste esa idea: imprudentes siempre existirán, hay que vivir con ello. Soy caminante, y no me quejo por serlo, he visto tantas cosas de este lado del lago, pasado por tantos lugares, conocido tantos personajes, que ya mi memoria no me permite tenerlos frescos a todos, y lo que recuerdo me parece más distante que otra cosa. He vivido toda mi vida (no es redundante, hay gente muerta en vida), y he caminado desde que aprendí a hacerlo por este lado del lago (que ya es bastante, tomando en cuenta que el lago divide en dos el mundo. Haber recorrido la mitad de este no es menospreciable). Es por esto que hoy decidí cruzar de lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen por ahí que existe un umbral entre los dos lados del lago, una especie de conexión misteriosa, nadie sabe cómo llegó allí, ni cuánto durará. Dada tanta incertidumbre sobre la naturaleza de dicho paso, apresuré mi caminata para llegar donde, al parecer, se encuentra. ¿Cómo? ¿Me quieres acompañar? ¿Pero de qué estás hablando, si camino solo? No es mi problema si vienes o no, tampoco si me sigues, allá tú con lo que decidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La caminata aparenta ser larga, no se ve nada sobresaliente en el horizonte. Es por esto que tomo detalle de todo cuanto veo en este lado del lago. Mariposas que vuelan, árboles que retoñan, flores que juegan a la más hermosa, praderas frescas, brisa acuática, sol, lunas y estrellas. No, no pienso recoger nada, la caminata se hace corta mientras menos peso se lleve, las cosas tienden a estorbar con el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya he caminado demasiado, en busca de ese famoso paso hacia el otro extremo del lago. ¡Pero vaya sorpresa! Al parecer, no era más que un viejo puente. Parece algo maltratado, descuidado, tal vez ni sea seguro, pero no hay otra forma de cruzar. Es cuestión de andar con cuidado, sin mucha agitación, no se pierde nada con ser precavido. Sí, esa es otra razón por la que no cargué nada durante el viaje: el peso de más que puede significar resulta importante en situaciones así, y  no es fácil desprenderse de lo que ya hemos tomado como nuestro, ¿verdad? No me sorprende que hasta ahora lo pienses de esa forma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La vista sobre el puente es simplemente bella. Nunca me había fijado cómo el lago separa, imponente, las dos mitades del mundo. Tiene un brillo incandescente, gracias a los rayos del sol, y pareciera que, al final del lago, ambas mitades se tocaran: como si en realidad hubiesen sido una desde siempre, y nosotros por ignorantes no lo sabíamos. Es una simple conjetura: tal vez es cuestión de perspectiva, y tendremos que vivir así, llenos de dudas. Puedo ver mi reflejo, nunca me había puesto atención. ¿Bien parecido? No lo creo, si no me considero favorecido. ¿Desgastado? Eso tal vez, caminar te puede llegar a abrumar, y más si es por tanto tiempo, como me ha sucedido.  ¿Entonces qué veo en el reflejo? Solo te veo a ti, me veo a mí, y veo el infinito cielo, simplemente eso. ¿Nada más? Sí, nada más. ¿Decepcionada? Te dije que te quedaras. Es un simple reflejo en el agua de este enorme lago: ¡tantos otros reflejos que pueden existir, y que nunca vimos, o nunca quisimos ver! Y precisamente el que vemos, no es el que queremos ver. ¿Tampoco lo quieres ver? Hagámoslo, tira las flores que recogiste, tira tus libros, tira tu ropa, tira tus recuerdos… Tíralo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tranquilidad perturbada del lago llena de pequeñas ondas el intento de espejo que se formaba en el agua, es como si miles de pequeños seres se encargaran de levantar y volver a colocar cada gota, formando olas insignificantes, pero suficientes para agitarlo todo. Así se ve cuando arrojas algo al lago: se distorsiona, se expande y contrae, adquiere formas irregulares e incomprensibles, un caos insignificante, un ir y venir de la realidad hecha imágenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un rato, el lago retoma su habitual transparencia pacífica, ya la turbulencia ha pasado. El reflejo sigue allí, ¿viste? No sirvió de nada que lo tiraras todo. ¿Es diferente? Sí, ahora eres tú, pero no tienes nada. Esa eres tú, y no lo querías ver. Las flores, los libros, la ropa, los recuerdos, todo eso está en el lago, pero tu reflejo jamás va a desaparecer, ¿entiendes ahora? Comprendo que quieras irte, es de pésimo gusto jugarte estas bromas, pero sólo así se aprende. ¿Cómo? ¿Hacer lo mismo? No tiene lógica alguna, yo necesito seguir caminando, necesito cruzar el puente, quiero ver del otro lado, y ver nuevas mariposas, árboles y flores; sentir nuevas praderas, brisas, sol, lunas y estrellas. Ni se te ocurra... ¡No!...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así es como el lago vuelve a ser irrumpido, son dos (o uno) que se sumergen en su fondo. De esta forma, no es necesario saber qué hay del otro lado del lago, si al final se entiende que, a final de cuentas, ambos lados son uno. No es necesario caminar por el mundo mientras que el sol evapora la vida, si se puede nadar y sentir frescura por el agua. No es necesario ver un reflejo, si se puede ser reflejo y realidad al mismo tiempo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-2971265315157861393?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/2971265315157861393/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/07/el-lago-y-el-puente.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2971265315157861393'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2971265315157861393'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/07/el-lago-y-el-puente.html' title='El lago y el puente...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-2427848796746757043</id><published>2010-07-09T22:07:00.005-06:00</published><updated>2010-07-15T21:55:00.776-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='desengaño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='catarsis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='visiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Visiones de un desengaño...</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¿Sí? Pues no, no es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si lo fuera, la palabra estaría más que dicha,&lt;br /&gt;la boca no sería cruel carcelera,&lt;br /&gt;los ojos brillarían de alegría,&lt;br /&gt;el rostro sería belleza sincera.&lt;br /&gt;Si lo fuera, los árboles frondosos &lt;br /&gt;refrescarían el suelo,&lt;br /&gt;el sol dejaría escapar un pícaro haz de luz,&lt;br /&gt;la brisa refrescaría las colinas,&lt;br /&gt;las praderas y las selvas.&lt;br /&gt;Si lo fuera, la flor se envolvería en aromas,&lt;br /&gt;las nubes formarían fantásticas figuras,&lt;br /&gt;los sonidos viajarían libres, armonías,&lt;br /&gt;melodías, vértigos auditivos.&lt;br /&gt;Si lo fuera, cazaríamos estrellas,&lt;br /&gt;hablaríamos la verdad plena,&lt;br /&gt;comprenderíamos que en verdad se sueña,&lt;br /&gt;alcanzaríamos la gloria, con certeza...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no, no es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En vez de eso, sólo se dicen silencios,&lt;br /&gt;la boca aprieta fuerte su lengua,&lt;br /&gt;los ojos lloran con desgracia cristalina,&lt;br /&gt;rostro serio, prohibido fingir alegría.&lt;br /&gt;En vez de eso, ramas resecas,&lt;br /&gt;hojas caídas y raíces carcomidas,&lt;br /&gt;una luna que juega con nuestras desdichas,&lt;br /&gt;un viento hostil, todo lo flagela,&lt;br /&gt;convierte jardines en desiertas tierras.&lt;br /&gt;En vez de eso, la hiedra se entierra en la piel,&lt;br /&gt;las nubes grises llueven sus penas,&lt;br /&gt;ruidos amorfos, atrofiados,&lt;br /&gt;confusión, delirio, realidad.&lt;br /&gt;En vez de eso, olvido que alguna vez vi una estrella,&lt;br /&gt;destruyo verdades a medias,&lt;br /&gt;entiendo que el hipócrita sueña,&lt;br /&gt;palabras deshechas, atrapadas,&lt;br /&gt;asfixiadas, raquíticas, apagadas…&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-2427848796746757043?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/2427848796746757043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/07/visiones-de-un-desengano.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2427848796746757043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2427848796746757043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/07/visiones-de-un-desengano.html' title='Visiones de un desengaño...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-4638826934555812852</id><published>2010-06-06T00:36:00.004-06:00</published><updated>2010-06-06T11:24:00.728-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ilusiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='confusión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='pensamientos aleatorios'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='humano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='conducta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sensibilidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hipocresía'/><title type='text'>Sobre las conductas “autocondescendientes”...</title><content type='html'>Estoy harto, la verdad...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo digo sinceramente, ¡en serio! No es necesario deprimirse, sentirse triste o apenado para hartarse. Simplemente, para hacerlo de la forma más sensata, hay que sentirse indignado, desconcertado, y por qué no, molesto con lo que ve a su alrededor. Me preguntan “¿Ahora qué, Julio?”. Yo les respondo: “es el colmo que todavía me lo pregunten”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a ir al grano, como siempre me gusta hacerlo, sin obviar por ello contextualizar, argumentar y dar al clavo, como debe ser. Me harta ver ciertas conductas humanas, aparentemente inocentes, pero intencionalmente condescendientes. Lo peor de todo: los humanos que son condescendientes consigo mismo, eso  principalmente me deja estupefacto cada vez que lo veo. Explicaré al respecto, porque sé que para ustedes, lectores, la idea sigue siendo un poco abstracta. Es natural que la gente se sienta mal, por el motivo que sea (no me voy a poner a decir ejemplos, porque terminarían siendo relativamente pocos con respecto a la gran cantidad de detonantes posibles). El aparente motivo puede ser tan fuerte, que las personas entran en un estado errático, depresivo y deprimente, casi de forma inevitable, por lo que estados de ánimo así usualmente pueden ser perjudiciales para quienes los experimentan. Esos mal llamados “golpes de la vida” (dándole aspectos físicos a algo que, como concepto, no lo es), según algunos optimistas, permiten madurar a quienes lo reciben, haciendo de ellos mejores personas: más conocedoras, prudentes y hasta consejeras de otros. Idea que, en lo personal, respeto hasta el punto en que se encierra en un discurso moralista inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cómo levantarse del sacudón de un evento personal nefasto? Bueno, las opciones son reducidas, aunque no sean del todo transparentes para el analista común. Como primera alternativa (la más sabia de todas) es observar el hecho desde una distancia casi o completamente impersonal, inspeccionar los motivos y efectos de dicho evento, tomar para sí las conclusiones y desechar todo residuo subjetivo, para continuar así el camino sin ninguna carga adicional. Es más fácil decirlo que hacerlo (y aun más fácil escribirlo), pero es un hecho que todo aquel con un nivel de inteligencia emocional tan alto debe ser digno de admirar. No conozco ningún ejemplo de personas que logren ver sus “tragos amargos” de esa forma (y por el momento me estoy esforzando por disciplinarme de esa forma), por lo que espero que ustedes, lectores, puedan tener un ejemplo concreto de este perfil para poder tener una idea más clara al respecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las otras dos alternativas derivan del mismo problema, así que las resumiré en este párrafo, para así desenvolverlas paralelamente (es más interesante que una lectura lineal y yuxtapuesta). Si estamos expuestos a una fuerte lluvia y no contamos con un paraguas, ¿qué sucede? Simple: terminamos empapados. Esta analogía, sacada probablemente, de un folleto de lógica preescolar, es perfecta para ejemplificar la siguiente situación: una persona, al verse sumamente afectada por un evento adverso, y no cuenta con la suficiente fortaleza emocional ni el apoyo necesario para superarlo, caerá en una depresión irremediable, en un “llorar de nunca acabar”, hasta que, por fin, el aguacero termine. Por otra parte, y siguiendo con la simple analogía del aguacero, si nos ponemos unas botas de hule, e impedimos que el agua entre a nuestros pies, podremos saltar en los charcos que se forman en la calle, mientras vemos que, a final de cuenta, empezamos a pensar que la lluvia no era tan fuerte, y que al menos nuestros pies siguen calientitos, aunque igual terminemos empapados (eso sí, los pies siguen secos: es lo que cuenta, ¿no?). Mastiquemos la analogía: las personas, en caso de verse afectadas por un evento negativo, sacan sus botas impermeables (por no decir ilusorias) para sentirse mejor, aunque muy en el fondo tengan un conflicto intenso, hasta que la lluvia cese. ¡Ah, se me olvidaba! El primer caso, siguiendo con la analogía, sería estar en casa, con unas pantuflas, una taza de chocolate o café en mano, un buen libro, sentado junto a la ventana, mientras se oye en el techo cómo la lluvia intenta neciamente entrar a la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué estas dos últimas formas de enfrentar un problema personal corresponden al mismo fenómeno? Sobre eso hablaré a continuación. En el primer caso, mencioné que la observación de la situación negativa para la persona en cuestión se hace de la forma más objetiva posible, al punto de llegar a la impersonalidad. En cambio, terminar “empapado” significa tener un contacto directo entre los problemas y la sensibilidad, la subjetividad, los sentimientos y todo aquello que quieran relacionarle, haciendo el problema cada vez mayor. Sentir “que el mundo se cae encima nuestro” es eso mismo, sentir la fuerza de un diluvio caer sobre la cabeza, los hombros, la espalda, el pecho, y en todo el cuerpo. Sin embargo, la forma en la que se trata de superar el hecho es notoriamente diferente entre ambas situaciones. Y ambas están relacionadas con esa conducta condescendiente que tanto detesto ver, y que mencioné al inicio del texto. Para aquel que no le queda más que esperar a que termine de llover, tratará de buscar algo caliente de alguna forma, aunque la ropa húmeda entorpezca su paso y lo haga enfermarse. De igual manera, aquel que se sumerge en un estado depresivo seguirá así hasta que encuentre un motivo externo que lo haga salir de la concha autoprotectora que lo recubre, hecha con una autoestima ya de por sí golpeada. En el otro caso, esas “botitas” no son más que falsos motivos de alegría, para lograr dispersar su mente del problema que lo agobia, hasta que la lluvia igualmente se detenga, y pueda ir “felizmente” a su casa a cambiarse, mientras hace que salta entre los charcos, entre sus problemas, sin molestarse en ver lo empapado que ya está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, parece que ninguno de los dos casos demuestra síntomas de una inteligencia emocional algo desarrollada. Aun así me pregunto, ¿cuál de las dos conductas es la mejor? Se sorprenderán por mi respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi parecer, existe un factor que hace inclinar la balanza hacia aquel que se deprime de forma abierta: es eso mismo, una sinceridad emocional auténtica. La persona deprimida no debe ser víctima de abuso ni burla alguna: es capaz de demostrar sin tapujo alguno su estado emocional (de una forma triste y hasta exasperante, estamos de acuerdo. Pero también debemos asentir que lo hacen de forma auténtica), no demuestra vergüenza de su depresión, e intenta por todos los medios de hacerlo notar, para que aquellos que realmente lo valoran vayan para apoyarlo y así exponerlo a un nuevo sol tras la tormenta. Muy al contrario de esto, aquellas personas que gustan de camuflar sus angustias con conductas falsamente alegres (por la misma lástima que se tienen a sí mismos), con sonrisas que parecen muecas practicadas, con exclamaciones joviales y positivas aunque tengan que morderse la lengua cada vez que intente crearse un nudo en su garganta... Esas personas, me permitirán decirlo, no son más que unas hipócritas insensibles consigo mismas. Deciden ponerse unas botas impermeables para sentirse un poco mejor, y olvidan que, si quieren ser humanos realmente sensibles, deben de merecer sentirse completamente como tales, y no simular estados de ánimo que no les corresponde (esas personas camaleónicas no hacen más que fingir su felicidad, y no hay nada más lastimoso que saber la existencia de ese tipo de seres: capaces de vivir con una “plenitud” emocional plástica y vacía).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La actitud “autocondescendiente” que trata de aparentar una felicidad donde no existe es, para mí, uno de los mayores atrasos en la conducta humana. Aquella actitud que esconde sus lágrimas para mostrar al mundo una sonrisa no hace más que darle una puñalada a la sinceridad emocional que nosotros, como seres supuestamente sensibles, deberíamos tener. Si se sienten identificados con esa faceta, siento ser tan directo con ustedes, pero me encanta decir las cosas como veo que son, y recomendaría una introspección seria: la vida no es una obra de teatro, donde nos ponemos un disfraz y aparentamos ser otra persona diferente a la que realmente somos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-4638826934555812852?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/4638826934555812852/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/06/sobre-las-conductas-autocondescendiente.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4638826934555812852'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4638826934555812852'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/06/sobre-las-conductas-autocondescendiente.html' title='Sobre las conductas “autocondescendientes”...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-3636111322477750813</id><published>2010-05-15T23:01:00.003-06:00</published><updated>2010-05-16T00:06:22.513-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='incertidumbre'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='oscuridad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='luz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ojos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='oculista'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='belleza'/><title type='text'>El oculista...</title><content type='html'>-Sí, adelante…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta suena tímidamente. La sala de espera es bastante pequeña, apenas tiene unas tres sillas para que los pacientes esperen así mismo: pacientemente; una pequeña máquina para hacer café, una ventanita que apenas deja pasar la luz que proviene fuera del edificio, un bombillo fluorescente y pálido, un piso frío y reluciente. La asistente espera detrás de un escritorio algo deteriorado por las termitas y el tiempo, mientras toma notas sobre quién sabe qué cuestiones (tal vez citas pendientes, tal vez cuentas sin pagar, tal vez un crucigrama). Entra una persona, totalmente envuelta en sus ropas, empapada por la tormenta que azotaba el pueblo, sólo tenía una pequeña abertura en la bufanda que protegía su rostro, y apenas se le lograba distinguir su sexo o edad. Sin embargo, apenas cierra la puerta y dice su nombre en voz alta, la asistente reconoce al menos esas palabras, y le dice cordialmente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Ah, por supuesto! El oculista la atenderá enseguida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de ella, esperaba en una de las sillas un hombre, unos 50 años, moreno, con algunas arrugas en su cara y poco cabello en su cabeza. Tiene una venda que rodea parcialmente su cara, sólo le tapa uno de sus ojos. Al parecer, está esperando a que el oculista le atendiera para ver el resultado de una cirugía, pero si no le preguntamos a aquel hombre el verdadero motivo estaríamos simplemente especulando al respecto. Esa incertidumbre no aqueja a la mujer que recién entró al consultorio. Se sienta a su lado, aun sin quitarse la ropa que la abriga, y deja salir un profundo suspiro de alivio. Tras unos minutos, el hombre se inquieta sobre tan poco común comportamiento (lo lógico, pensó él, es que se quitara toda esa ropa para evitar la humedad que pudiera transmitirle portar las prendas mojadas), y con un tono de voz profundo, prudente y distante le pregunta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Señorita, ¿por qué no descansa de esas prendas que la envuelven? Casi da la impresión de que se está asfixiando allí dentro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No se preocupe, buen hombre – responde ella, – La verdad, me encuentro a gusto así, la luz me lastima un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más qué preguntar, el hombre asiente con su cabeza, satisfecho con la respuesta (o con su deber de caballero, que considera cumplido), y vuelve su mirada al frente, esperando su turno para ser atendido. Casi inmediatamente a esto, la puerta de entrada al consultorio se abre lentamente. Sale una madre con su pequeño, ambos con  vendas en su cabeza: la madre, al igual que el hombre cincuentón, tiene sólo un ojo cubierto, mientras el niño tiene todo su rostro envuelto, y se logra escuchar gemidos y lamentos dentro de su cubierta. Mientras la señora tantea la puerta de salida, le pregunta a la asistente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Hasta cuándo tendremos que estar así exactamente? El oculista no nos ha dicho nada al respecto, sólo recetó que yo podría quitarme las vendas hasta que pudiera ver el sonido de un violín, y debería quitárselas a mi hijo al haber pasado el doble de días que transcurrieron conmigo. Me encuentro confundida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Usted sólo confíe, señora. El oculista sabe lo que dice, todo estará bien. –respondió la asistente, mientras madre e hijo terminaban de cerrar la puerta de la sala de espera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escena, algo inusual para la muchacha que recién entró al consultorio, parece haber pasado desapercibida para el hombre, ya que apenas madre e hijo salieron del consultorio, él estaba atravesando la puerta para ser atendido por el oculista. No obstante, la imagen del rostro infantil envuelto en vendas genera cierta inquietud en aquella mujer, se pregunta si está haciendo bien en venir hasta ese lugar. No existe otro especialista en el pueblo, y un viaje a la ciudad terminaría siendo insostenible. Aun así, pueden más sus deseos de quitar ese fastidio que la luz le produce con solo entreabrir sus ojos, y se queda esperando. Segundos: el reloj de la sala de espera suena constantemente, sin reparo alguno del paso del tiempo. Minutos: la asistente pasa las hojas de su libreta, mira el reloj un instante, y sigue cavilando en sus obligaciones (o pasatiempos, aun no sabemos a ciencia cierta). Horas: el cansancio, la incertidumbre, la pesadez, el dolor, todo esto hace interminable la espera; y para colmo de males, se sigue rehusando a quitarse esas prendas que envuelven su rostro, como si le fastidiara la idea de ser vista. ¿Días? La verdad, no hay necesidad de preguntarse si pasan o no. Se convierte en algo intrascendente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suena la puerta del consultorio. Apenas ve que el hombre cincuentón sale de allí, la muchacha entra apresuradamente, sin ni siquiera tener la prudencia de preguntar a la asistente si era su turno (como si no fuera obvio, no había nadie más esperando en la sala de espera), o simplemente si puede pasar. No sabemos si el hombre ya no tiene vendas en su rostro, o si se encuentra como aquel pequeño, pero la muchacha alcanza a escuchar unas fugaces palabras de esa profunda voz:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿para qué corres, si tan siquiera puedes ver por dónde vas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al inicio, ella no le encuentra sentido aparente a esa advertencia. Pero apenas se cierra la puerta del consultorio, se percata de la oscuridad en la que se encuentra. No puede distinguir ni las paredes de la sala, o si más adelante hay un objeto cualquiera… ¡Nada! (o si había suelo después. Aparenta ser un vacío incalculable, devorador). Lo que sí sobresale es una pequeña luz que ilumina la silla del paciente, y al lado de esta se encuentra ese famoso oculista. Tiene en sus manos una carpeta con unas hojas en blanco, un lapicero en una de las bolsas de su bata, y un arsenal de líquidos, linternas, letras varias y uno que otro bisturí en una bandeja, todo meticulosamente ordenado. Mientras murmura algunas cosas, se dejan salir de forma obstinada unas palabras de su boca:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A ver. Dígame qué le aqueja…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más reparo, la muchacha se dirige al lugar donde está el oculista. Se sienta, y menciona detalladamente todo lo que siente cuando se encuentra fuera, a la luz. Eso porque, ya sea por cuestiones desconocidas para nosotros, o por simple casualidad, ella no siente nada doloroso estando en la sala, siente una paz desconocida hasta por ella misma. El hecho de no tener algo tan fastidiosamente brillante enfrente al parecer relaja su vista, y le permite sentir que su cerebro no se atropella cada vez que intenta hablar. Después de escucharla detenidamente, el oculista asiente un par de veces con la cabeza, toma algunas notas rápidas, y se dispone a revisarle la vista. En ese momento, percibe que tiene todavía esa ropa que la cubre por completo. Extrañado, le pregunta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Le molestaría si le pido quitarse esa bufanda de su rostro? Así no puedo revisar si su problema se debe a su vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nunca nadie le había pedido que se quitara esa bufanda del rostro. Probablemente porque nadie había estado interesado en verla con detenimiento. Sin embargo, en esta ocasión, la persona que le pedía quitarse esa prenda no era porque quería ver si era bella, si sus ojos le cautivaban, o al menos para tener contacto visual para conversar. El oculista sólo desea examinar sus ojos, y más allá no existe otro deseo aparente. Es una situación peculiar, y sin mayor discusión de dispuso a quitarse la bufanda. Sin hacer mucho reparo en ver el rostro de la paciente, el oculista saca su oftalmoscopio, y empieza a ver con cuidado el globo ocular derecho, luego el izquierdo. Hace pruebas con una pequeña linterna:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vea hacia arriba. Hacia abajo. Izquierda. Der… Sí, muy bien. Ahora del otro ojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El oculista termina de hacer algunas notas. Saca una hoja de receta médica, escribe su prescripción y se la entrega a la muchacha. Ella agradece, toma la receta y la guarda en un bolsillo. Está a punto de colocarse la bufanda sobre su rostro, y en ese preciso instante el oculista toma una de sus manos, luego retira la bufanda de sus brazos, y mientras la dobla para entregársela, le dice delicadamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No, señorita. Usted no necesita ponerse esto alrededor de su cabeza: es una lástima no poder ver tan hermosos ojos. Puede retirarse, hemos terminado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas palabras inesperadas, inclusive para el más osado o descarado. La muchacha no hace más que bajar su mirada, y buscar rápidamente la puerta de salida. Estando en la sala de espera, nota que entraron más pacientes, todos con sus caras envueltas. Por última vez, se extraña de semejante situación, y se dirige a la salida. Abre y cierra la puerta, y estando ya fuera recuerda que no había preguntado cuándo debería volver, o si la receta tiene algo especial que debería saber. Saca el papel, y lo único que venía escrito en él era la posible fecha de la próxima consulta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vuelva cuando quiera…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-3636111322477750813?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/3636111322477750813/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/05/el-oculista.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/3636111322477750813'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/3636111322477750813'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/05/el-oculista.html' title='El oculista...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-5689310642115879616</id><published>2010-03-28T12:29:00.002-06:00</published><updated>2010-04-05T20:44:11.785-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sombras'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='árboles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='realidad'/><title type='text'>Entre árboles y sombras...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;¡Abre ya tus ojos!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Despierta del agitado sueño.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Preso del delirio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;El desencanto, cruel carcelero.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Dormías sereno&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;sobre un tronco ya marchito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Rígida corteza,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;llanto salino, frío rocío.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Bosque confuso,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;los árboles en la niebla juegan.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Sombras discretas&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;se burlan, se esconden, te laceran.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Cae la lluvia,&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;gélida brisa, sol sin presencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Buscas tu sombra:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;hallas tu memoria, su silueta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;¡Cierra tu boca!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;No provoques a la seca hiedra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Y no pronuncies&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;ese árbol, su sombra ni tus penas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: normal;"&gt;Tercer lugar: Concurso Ármando Vásquez 2010, ITCR...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-5689310642115879616?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/5689310642115879616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/03/entre-arboles-y-sombras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5689310642115879616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5689310642115879616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/03/entre-arboles-y-sombras.html' title='Entre árboles y sombras...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-6725871511792412623</id><published>2010-02-14T21:57:00.003-06:00</published><updated>2010-04-20T16:45:06.639-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='existencia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentimiento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='imaginación'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='visita'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='nostalgia'/><title type='text'>Visitando en la Nostalgia...</title><content type='html'>¿Cuántas veces he visto, hipotéticamente hablando, alguna escena en particular y, a raíz de esto, genero innumerables posibilidades, acciones y reacciones sobre ese mismo evento, imaginando así posibles desenlaces y resultados? Tal vez muchas veces, o tal vez no las suficientes para tener un verdadero hábito analítico que me permita generar conclusiones contundentes o patrones de comportamiento. Lo interesante de la conducta humana es su naturaleza impredecible y, en ocasiones, inmanejable. Digo “en ocasiones” porque el comportamiento es controlado por el individuo mismo, de ahí que no encuentro lógica alguna a “los impulsos” o “acciones sin intención”. Sí existe motivo generador dentro de la psique de cada persona, para cada acción que efectúe, pero eso creo que incursiona en un campo que no domino ni me compete: la psicología. No quiero salirme de mi idea central, es por eso que dejo esa discusión de lado, respetando el criterio de cada quien sobre dicho asunto. Quisiera en este texto apuntar hacia algo que relaciona mi pregunta inicial con una ocurrencia mía, un simple destello de genialidad o de rasa estupidez (no me interesa averiguar si es lo uno o lo otro): ¿cuántas veces nos ponemos a imaginar alguna escena en particular y, a partir de aquella, hacer todo nuestro ejercicio analítico descrito arriba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a mencionar un ejemplo en particular, o limitaría la capacidad creativa del lector, dificultando la tarea de hacer suya mi idea y replantearla a placer. Sin embargo, me permito crear, dentro de la generalidad, un caso específico, descartando así una serie de actividades sociales y naturales comunes en la cotidianidad. Hecha la salvedad, creo que es prudente seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Alguna vez han imaginado visitar a alguien que no han visto desde hace mucho tiempo, una vieja amistad, con quien han compartido una cantidad específica de momentos y recuerdos? Les digo que siempre lo hago, más que un hábito, para mí es una manía infundada. Siempre tengo en mi mente a alguna persona que no veo desde hace un tiempo, e imagino que estamos en algún lugar (en su casa, en el parque, en el bus, en un café… Lo que se les ocurra y hasta más), y le realizo algunas preguntas, imaginándome así respuestas ficticias, que podrían o no generarse (como si fuésemos capaces de emular lo que otra persona podría pensar). Podemos terminar la conversación con tranquilidad, suponer que nos veremos en otra ocasión, pensar que no nos recuerda, o simplemente imaginar que nos tira el café en la cara y se retira con tremenda indignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun así, por más curioso que sea el desenlace, hemos dedicado una fracción de segundo, al menos, a esa persona. Una fracción de segundo a una persona que, aunque queramos negarlo, tiene algo de importancia (la clase, grado y forma de esa importancia es determinada por el significado de esa persona para nosotros). No sé si al lector le producirá el mismo sentimiento, pero de mi parte es frecuente percibir cierto aire de nostalgia cada vez que lo hago. Durante un tiempo he criticado fuertemente a los recuerdos, y lo sigo haciendo. Pero no es sensato decir que alguien puede suprimir todos sus recuerdos a voluntad, y partiendo de esa primicia es que sigo con mi idea.  Tengo algunos recuerdos recurrentes y, por tanto, tengo en mente algunas personas que son importantes de alguna forma, sea agradable o no para mí volverlos a mi mente. Imagino alguna escena, planteo preguntas, frases, situaciones, en fin, todas las situaciones que se me ocurren en el momento, y con base en lo que imagino, refuerzo algunas cosas que pienso sobre esa persona. Tal vez “debería saludarlo un día de estos”, “¿será prudente llamarla?”, “sí, mejor dejémoslo así, no llamar a males innecesarios”, poniéndole punto final a la divagación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras no se pueda tener esas personas al lado, y ver en tiempo real, sin un ambiente preparado ni preguntas/respuestas elaboradas (por más que hayan imaginado esa escena, jamás van a tener las mismas respuestas que hablando con él/ella), como se comportan ante las circunstancias, probablemente seguiré visitándolos en la nostalgia, y pensando en que, al fin y al cabo, seguirán siendo parte alguna de mi existencia (insisto, sea que así lo desee o no).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-6725871511792412623?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/6725871511792412623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/02/visitando-en-la-nostalgia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6725871511792412623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6725871511792412623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/02/visitando-en-la-nostalgia.html' title='Visitando en la Nostalgia...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-1220285158550492420</id><published>2010-02-04T23:18:00.006-06:00</published><updated>2010-02-04T23:47:17.884-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sensaciones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='reflexión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='impresiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='imágenes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='café'/><title type='text'>Algunas impresiones sobre un café...</title><content type='html'>-Una taza de café, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Tomo, entre los espacios disponibles, el asiento que me parezca más confortable. Acomodo mi pequeña maleta. Me fijo alrededor. Veo cómo la gente entra al café, unos acompañados por su pareja, otros entre un grupo mayor. Algunos jóvenes, otros adultos, también algunos viejos. Vestidos para la ocasión, nada estrafalario, cómodos pero distinguidos. No es un ejercicio que haga a menudo, pero sí con frecuencia, algo de lo que me he acostumbrado (ya sea por costumbre, necesidad o faltas de alternativa). El ser humano es una criatura de costumbres, sea cual sea la naturaleza de sus hábitos nadie está exento de tener al menos uno (incluso quienes gustan de experiencias nuevas tendrán la costumbre de experimentar). En mi caso, la costumbre de tomar un café y ver mi panorama próximo no es extraordinaria, todo lo contrario: basta con darse un tiempo para observar, en vez de pasar la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     El café aun no llega. El aroma de las bebidas calientes se confunde con la voz del grupo de amigos que se reúnen para contar viejas anécdotas, con el sonido inconfundible de los recipientes de vidrio y porcelana chocando en el mostrador y las mesas, cada vez que alguien da un pequeño sorbo al capuchino, y con la música de ambiente, medio jazz, medio trova, medio new age, medio world music (hemos perdido un poco la noción de las cuentas, por lo visto: debería ser un cuarto de cada género).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     La mesera, joven mujer que apenas sobrepasa, posiblemente, sus veinticinco años, me trae con una sonrisa tenue mi café. Esas sonrisas que, sin decirlo, pueden transmitir tantas cosas: “gracias”, “aquí tiene”, “este tipo siempre está aquí”, “(nada. O mejor conocido como sonrisa plástica)”. Café con leche, espumeante, aromático, cálido, de sabor inconfundible e incomparable. Es increíble como un grano de una planta pueda traer consigo, y tras su procesamiento y preparación, no sólo tan buen producto, también ser mediador de algo tan natural como la socialización humana (cuando el ser humano necesitó de una excusa para interactuar con otra persona). Siempre existen tardes de café en compañía de alguna o varias personas, casi cualquiera ha tenido la oportunidad de estar en una de esas reuniones. Aquí es cuando pienso, ¿qué es más importante: el hecho de tomar café, o el de compartir un momento con alguien? En ocasiones, el sabor del café me recuerda muchos rostros y eventos ya vividos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     Una probada, para tantear qué tan caliente está mi café. Un sorbo pequeño. Otro más grande. El aroma, el sabor, la textura, la temperatura, todo juega en la experiencia de probar cada taza de café. No sé si exagero demasiado al respecto, pero los momentos que tomo para tomar café son de gran provecho. Cuando estoy acompañado, puedo charlar por horas con quien está a mi lado. El café es, en realidad, el medio que justifica el fin: la conversación. No es con cualquiera que experimento esa sensación de placer social, y esa satisfacción personal y compartida se traduce en un valor agregado a cada probadita de café. Cuando estoy solo, todos esos eventos, esas risas, esas discusiones, esas charlas, esos rostros, uno por uno van apareciendo frente a mí y me acompañan, como fotografías, mientras termino mi bebida. Recuerdos memorables, recuerdos agradables, recuerdos conmovedores, recuerdos olvidables… Uno por uno se dispersan hasta desaparecer. Veo el fondo de la taza. Solo me resta murmurar, para mis adentros, para alimentar mi necesidad de escuchar una voz conocida:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;     -Ha sido un buen café…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-1220285158550492420?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/1220285158550492420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/02/algunas-impresiones-sobre-un-cafe.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/1220285158550492420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/1220285158550492420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2010/02/algunas-impresiones-sobre-un-cafe.html' title='Algunas impresiones sobre un café...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-682413803356125914</id><published>2009-12-25T23:35:00.009-06:00</published><updated>2009-12-26T08:33:06.692-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='terror'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='silencio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='encuentro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='angustia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='emoción'/><title type='text'>Silencio...</title><content type='html'>Te encontrabas solo, en tu casa. No habías permitido que nadie te viera entrar, te aseguraste que nadie te siguiera, y borrabas las huellas que tus pasos marcaban en la arena costera, preocupado de la eficacia del viento y el mar para realizar la misma tarea. Estabas en una gran ciudad, la costumbre de conocer al vecino se había perdido en alguna generación distante en el tiempo, las costumbres mínimas de cortesía eran un mandamiento tácito, por lo que las frases de una conversación habitual entre dos personas podían perfectamente consistir de dos palabras: “por favor”, “con permiso”, “muchas gracias”, “¿cómo dijo?” (por ende, la persona receptora de la frase simplemente tenía que asentir, o repetir lo que había dicho anteriormente para que la primera persona dijera “muchas gracias”, y diera la última estocada al diálogo). ¿Cuál es el sentido de que te diga eso? Muy simple: era imposible que conocieras realmente a alguien en esa gran ciudad, no tenías necesidad de hablar con persona alguna (ni tenías la posibilidad de entablar una conversación simple, interesante al menos). Aun así, esa noche caminabas apresurado, preocupado, y borrabas tus huellas por cada paso que dabas, como si huyeras de algún maleante, tuvieras una deuda impagable, o alguien te hubiera amenazado de muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran días de fiesta, una celebración importante acaecía precisamente en esa fecha del calendario. La gente se reunía con sus familias, sus amigos y cómplices, y gastaban todos sus ahorros en banquetes interminables, juegos artificiales, licores finos y exquisitos, regalos impagables y abundantes, en fin, en placeres mundanos y universalmente aceptados (por algún motivo las deudas existen y, aun más preocupante, seguirán existiendo). Las festividades son sin duda humanas, y en la ciudad abundaban personas como para tener la música a todo volumen en cada casa de todos los barrios. Bailan, cantan, narran chistes, se burlan, comen, toman, besan, tocan, desean, pelean, perdonan, comparten, vuelven a bailar; y todo eso sucede en cada reunión, sin posibilidad de que el círculo termine, porque el motivo vacío de celebrar es más grande que el motivo vacío de terminar la fiesta. ¿Quién puede resistirse de celebrar en un día cualquiera, con un motivo cualquiera, en un lugar cualquiera? En esa misma noche de vertiginosa y alterada euforia, tu triste y lánguida figura se encontraba sola, formando parte del oscuro horizonte que el mar y el firmamento comparten, como una sombra sumergida en el exilio y en la confusión difusa entre lo opaco y lo sombrío. No había una fiesta sorpresa en tu casa, ni siquiera una preparada por ti, nadie te visitaba y a nadie esperabas, te apresurabas a llegar a tu habitación sin un motivo realmente evidente y esperando al vacío como anfitrión incondicional en tu lecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Toda tu casa se encontraba en absoluto silencio. Notaste al cerrar la puerta de tu casa, la presencia de un mosquito antes de poder verlo, pues no habías encendido la candela con la que alumbrabas tu caminar. Trataste de ignorar ese sonido molesto, ese zumbido de aquel insecto, pero era imposible sacar ese ruido que taladraba la quietud del ambiente. Fue por eso que dejaste la candela en la mesa principal, y al primer movimiento del mosquito, lanzaste tu mano y lo atrapaste, y trataste de aplastarlo con una fuerza descomunal para el cuerpo de la criatura (aunque insignificante para ti). Aun así, la presión fue mal dirigida, y dejaste un espacio entre la palma de la mano y tus dedos, lo suficientemente grande para que el insecto tuviera un lugar escaso en ese mar de piel. Abriste tu mano, tomaste la candela y te percataste que el mosquito no había muerto, y escapaba airoso por un pequeño espacio que había en la ventana. Después de aquel espectáculo, caminaste lentamente hacia tu habitación. Cada paso se escuchaba como el choque de columnas rocosas contra el suelo, llenaban cada centímetro de las cuatro paredes, incluso parecía que hacía retumbar los frascos de vidrio, guardados en la cocina durante ya bastante rato (tanto así, que tenían polvo encima del polvo que ya estaba depositado allí). Pasos que sonaban de gigante, pero realizados por un tipo cualquiera. Retumbaba en tu cabeza el eco de cada pisada, hacían que el rugir de las olas fuera una simple rasgadura de papel, comparado con el estallido que tus zapatos producían. Decidiste quitártelos, pues el ruido era intolerable, más si te encontrabas exhausto tras caminar nerviosamente durante toda la noche. Decidiste cerrar las cortinas de tu cuarto, para que nadie viera que había alguien en la casa (la luz de la luna era suficiente para iluminar un poco tu alcoba). Era imposible no percatarse del más ligero sonido en tu casa, y con mucha más razón en tu habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio llenaba todo tu cuarto. Te quedaste de pie durante un tiempo prudente y escuchaste que no se podía oír nada. Escuchar el silencio es sin duda una habilidad escasa en esta época, donde el bullicio de la ciudad, la música estridente, las radios, la televisión y la misma gente se encargan de hacer inexistente tan maravilloso espectáculo. El silencio comunica tantos sentimientos con un mismo sonido. Puede contener alegría, tristeza, odio, rencor, suspenso, miedo, tranquilidad, angustia. No necesita de ninguna tonalidad, de ningún acorde musical, es un sonido único, inconfundible y completo. El silencio es la totalidad en la nulidad, lo vasto en lo vacío, lo tangible en lo intangible, lo concreto en lo infinito. Te quedaste de pie, escuchando cómo el silencio te envolvía, y sentías cómo esa amalgama celestial llenaba cada poro de tu piel, sintiendo tantas emociones simultáneamente. En ese preciso momento en que te conectabas con el universo, con el cielo y el infierno, y tarareabas ese silencio mágico y relajante en tu cabeza, notaste un ligero cambio en el ambiente: la llama de la candela se movió frenéticamente hasta apagarse, un soplido seco y fugaz movió la cortina de tu cuarto, haciendo que la luna se asomara, llenando de luz pálida y débil el entorno (sólo iluminaba la cama, pues se encontraba inmediatamente después de la ventana). En efecto, alguien había entrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corriste hasta la cama, llegando al punto de tropezar con esta. Miraste alrededor del cuarto, girando la cabeza con una oscilación nerviosa, moviendo los brazos de par en par para ver si palpabas algo distinto a tu alcance. No hiciste ruido alguno, y el silencio seguía allí, imperturbable y omnipresente. Era ahora un silencio insoportable, terrorífico y angustiante, hacía que esperaras salir lo peor de aquellas tinieblas, la más terrible de las criaturas. Alguien descubrió tus huellas, pero eso no podía ser posible, si te encargaste de borrarlas una a una antes de seguir con cada paso. Nadie te conoce, nadie tiene rastro de ti, nadie sabes que existe, ¡y aun así alguien entró a tu habitación, dando los mismos pasos que tú para llegar hasta allí, abriendo y cerrando la puerta con tanta sutileza! Tenías una navaja en tu mesa de noche (no tengo idea para qué la tenías allí, ni cómo diste hasta esta, pero la pudiste encontrar), la abriste y te preparaste para rebanar lo primero que te toparas en frente, temeroso por tu vida y tu integridad. Querías estar solo, simplemente, ¿por qué alguien querría irrumpir esa soledad, si ningún mal hacía a nadie, ninguna fiesta interrumpía, ni dialogaba con nadie sobre nada? En el momento de mayor tensión, donde el silencio se volvió contra ti y se burlaba en tu cara, empuñaste con mayor fuerza la navaja, la levantaste y empezaste su bajada hasta tu vientre, esperando que traspasara de pleno tu cuerpo, de forma indolora e instantánea, que te hiciera bloquear de una vez por todas ese silencio y esas tinieblas que te rodeaban. Una voz tersa y blanca como la misma luna irrumpió en el ambiente, y un dedo tocó tus labios, paralizándote por completo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt; -Tranquilo, ya es suficiente. Has guardado silencio todo este tiempo, es hora de que me lo digas todo. Por ahora, solo sigue haciendo silencio. Te enseñaré cómo.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así fue como te sumergiste con ella en lo más profundo de tus sábanas, echando a la soledad de tu lado, llenando de rojo tu alrededor, y convirtiendo al silencio en solo un mal recuerdo…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-682413803356125914?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/682413803356125914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/12/silencio.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/682413803356125914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/682413803356125914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/12/silencio.html' title='Silencio...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-6696986085542113709</id><published>2009-11-02T01:14:00.006-06:00</published><updated>2009-11-03T15:56:18.913-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciudad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ceguera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ilusiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='oscuridad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='parque'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='flor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='percepcion'/><title type='text'>Ceguera...</title><content type='html'>-¡Por acá! Ya estamos cerca.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No es fácil decir "estamos cerca" si en realidad no se tiene una verdadera noción de distancia, de relación espacio-tiempo. Para ti es fácil decirlo, tan natural como respirar o parpadear, sin ninguna ciencia ni misterio. Cosa contraria para mí, no tengo grandes atributos, los dioses dieron caprichosamente la espalda cuando me engendraron, y no tengo necesidad de mencionar los tormentos que esto último me ocasiona día con día (eso para tratar de excusarme por mis incapacidades y limitaciones). Escasamente escucho algo de música, las noticias de la mañana. Leo cuanto puedo (la bibliotecaria no me puede dar una razón por la que hayan tan pocos libros para personas con mi condición), pero no me quejo... O bueno, me quejo un poco.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-¿Por qué tan lento? ¿No ves que ya estamos cerca? ¡Apresúrate!&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Déjame respirar tan solo un poco, ¡no es pecado estar exhausto después de tanto esfuerzo! Correr por un jardín floral es realmente correr. Oler las fragancias, sentir con la yema de los dedos los pétalos, saborear la miel y el néctar celestial, escuchar el cuchicheo de las aves y el ulular incesante del viento. En cambio, correr por este no-sé-qué-lugar es completamente distinto: no siento más que la humedad de las paredes, huelo podredumbre de ratas juguetonas con la basura y el agua estancada, saboreo el apestoso sudor que baja de mi frente, y escucho como nuestros pasos se difuminan y dispersan en la nada, en el todo, en lo absoluto y lo incierto.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Pareces temeroso. Ven, toma mi mano. Yo te guío.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¡Odio la palabra hipócrita, lastimera! Palabras de consuelo para quien las pide, o para quien las mendiga (como quieras decirlo). La ceguera nunca me ha limitado, siempre he podido cruzar la calle para llegar a la academia, nunca he dudado para pedir mi croissant y mi café en La Esquina, siempre he caminado por horas en el parque (lo conozco de memoria, hasta presumiría de mi "memoria fotográfica" si fuera gráfica). No acostumbro a que tomen mi mano, ser dependiente es reconocer que dependo de la independencia de otro, y entonces mataría mi propia independencia (más valiosa que la tuya o la de alguien más).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-Nunca me habías hablado de esa forma...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Te equivocas. Nunca me habías escuchado...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;En ese momento, aquel ciego dio una súbita media vuelta, sin explicación evidente para este simple observador. Lo vimos salir del pequeño túnel que comunica la zona industrial de la ciudad con el exterior. No sabemos si fue por su café, a la biblioteca a leer algún libro sin importancia, o a encerrarse de nuevo en su habitación de quinta y escuchar en su radio alguna emisora mal sintonizada. Lo que sí podemos decir es que prefirió hacer cualquier otra cosa a dar, en esta tarde cálida y primaveral, un paseo en aquel parque floral con la más bella flor... En verdad la ceguera enceguece, o extrapola el resto de sentidos. Habría que estar ciego para verlo...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-6696986085542113709?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/6696986085542113709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/11/ceguera.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6696986085542113709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6696986085542113709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/11/ceguera.html' title='Ceguera...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-8998453626888071674</id><published>2009-10-14T22:55:00.003-06:00</published><updated>2009-10-15T16:04:49.386-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='catarsis'/><title type='text'>Catarsis...</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Imágenes van, imágenes vienen.&lt;/span&gt;..&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Caos, figuras trastornadas, ideas colapsadas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;                                                viajan sin sentido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dormir con la luz encendida,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;              trastabillar sin piedra escondida,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;                                  imaginar sin iniciativa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No es escribir por escribir, escuchar por escuchar,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;interpretar por interpretar,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;                                                 ni decir por solo decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las imágenes, irreales, surrealistas,&lt;br /&gt;las que dominan el todo y la nada,&lt;br /&gt;lo visible y lo invisible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es lo invisible, que estropea de la forma más cínica&lt;br /&gt;cualquier intento de realidad&lt;br /&gt;                                                    coherente y apacible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la lengua, rosada y suave tal vez;&lt;br /&gt;                                           flexible y áspera de seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el ojo, ciego aun estando viendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la mente, piensa que piensa,&lt;br /&gt;                     finge que reflexiona,&lt;br /&gt;                     cree que lo sabe&lt;br /&gt;                     (aun peor: sabe que lo cree).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es el pálpito, desordena, crea espejismos&lt;br /&gt;                                           donde corresponde el vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abstracciones van, realidades vienen.&lt;br /&gt;                         Bosques van, desiertos vienen.&lt;br /&gt;                                        Versos van, desengaños vienen....&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-8998453626888071674?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/8998453626888071674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/10/catarsis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/8998453626888071674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/8998453626888071674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/10/catarsis.html' title='Catarsis...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-243599868406138386</id><published>2009-09-12T12:57:00.002-06:00</published><updated>2009-09-13T17:45:18.864-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='haiku'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Haikus varios...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;I&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Por estos ojos&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;mi corazón llora su&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;triste lágrima...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;II&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Caen las hojas.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;El árbol hace burla&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;de su destino...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;III&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Noche brillante.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Estrellas que adornan a&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;la luna llena...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;IV&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Son dos sonrisas,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;cuatro labios, un sentir.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Eterno beso...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;V&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Sol primaveral,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;abraza con amor a&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;la flor naciente...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;VI&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Mudo mi cuarto.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Canta al silencio nuestra&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;vieja guitarra...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;VII&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Solo el olvido&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;cambia las páginas de&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;viejas historias...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;VIII&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Navega el bote,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;mientras separa en dos la&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;quietud del lago...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;IX&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;De noche busco&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;esa ilusoria sombra&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;de tu sonrisa...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;X&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Tú, ciudad, vistes&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;solo escotes rojos y&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;sombreros negros...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;XI&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Me quiere, no me&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;quiere. Pétalos muertos,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;desnudo clavel...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;XII&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Brisa del bosque,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;ulula entre las ramas&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;rústico canto...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;XIII&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Son dos lágrimas:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;una extingue este fuego,&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;otra dice adiós...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;(Escritos para Concurso de Poesía Haiku 2009 - Embajada de Japón y Nueva Acrópolis)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-243599868406138386?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/243599868406138386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/09/haikus-varios.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/243599868406138386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/243599868406138386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/09/haikus-varios.html' title='Haikus varios...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-1324095682877280335</id><published>2009-08-16T12:52:00.002-06:00</published><updated>2009-08-16T12:57:33.732-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='decir'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentimiento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='censura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='olvido'/><title type='text'>"Quisiera decir..."</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que el blanco y el negro existen,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo bueno y lo malo no son tan relativos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;las blasfemias lo son sin intención,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y que los medios justifican mi fin, no viceversa…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que la casualidad reina,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;el azar con dios a los dados juega,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;los hechos no tienen repercusiones siniestras,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y que el justo paga por un pecado cualquiera…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que la locura es aceptable,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;no hay mayor cuerdo que el incomprendido,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la censura es matar un sincero poema,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y que basta con jurar para confiar…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que odio la soledad,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;es mejor estar solo que en mala compañía,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;que la buena compañía existe,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y que los dramas también tienen finales felices…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que el sentimiento supedita la razón,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la espada es doblegada por una simple pluma,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;fingir una sonrisa aplaca la tristeza,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y que el amor es en verdad una fruta selecta…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que el sol no sabe jugar a las escondidas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;porque hace que aparezcas desde el alba,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y que la luna me recuerda tu sonrisa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;creciente cristal, y menguante nostalgia…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que vale la pena mentirle a la vida,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;el pasado es el reino del desengaño,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;se puede olvidar un débil y abstracto recuerdo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y que, aparte de ese ayer, no he tenido mejor vida…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que vivo, siento, analizo, recreo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;rebobino, detengo, reproduzco,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;quiero, amo, imagino, deseo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;me arrepiento, ignoro, pienso, muero…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quisiera decir… que en realidad puedo decir,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y que no guardo silencio alguno…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-1324095682877280335?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/1324095682877280335/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/08/quisiera-decir-que-el-blanco-y-el-negro.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/1324095682877280335'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/1324095682877280335'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/08/quisiera-decir-que-el-blanco-y-el-negro.html' title='&quot;Quisiera decir...&quot;'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-8508808899973709324</id><published>2009-07-23T01:56:00.004-06:00</published><updated>2009-07-23T10:17:31.169-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ciudad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='inconsciente'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='oscuridad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='mundano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sueño'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Sueño Inconsciente</title><content type='html'>No es sorprendente lo que ocurre en la ciudad, especialmente de noche. Los testigos simplemente duermen por el cansancio o el terror de los peligros que acechan las desoladas calles, y aquellos que aun no cierran sus ojos apenas inician su penoso día. Donde probablemente caminaban niños y niñas rumbo a la escuela, inocente hábito del saber, en la penumbra los maleantes están pendientes de su próxima víctima. En parques donde los amigos frecuentan sus encuentros y los enamorados sus declaraciones de amor, la oscuridad oculta tras la maleza borrachos y drogadictos que calman (o estimulan, más bien) su degradante adicción. Abarrotados en el día las oficinas, tiendas y restaurantes; en las noches, los bares, prostíbulos, clubes nocturnos y otros antros. ¿Dónde queda la filosofía, la cordura, la conciencia? La filosofía, en un estilo de vida decadente y llevada a los vanos placeres; la  cordura, junto con la conciencia, en algún otro lugar del mundo, menos en los senos de la prostituta de asfalto y concreto, la cual da de mamar con asquerosa naturalidad al libertinaje y el desenfreno.&lt;br /&gt;Pero no crean que la vida en la ciudad no me gusta, especialmente de noche, otra cosa muy distinta es que reconozca mis retorcidas inclinaciones por la oscuridad y lo mundano. Cada vez que tengo oportunidad, escapo de mi cuarto y me dejo llevar por el gélido viento y las estrellas. Tomo mi sombrero, mi gabardina, algunos centavos y una mirada seca, para emprender así mi ronda nocturna. No conozco otra luz más que la del amanecer, ni otro astro más que la luna, fiel y reservada vigía de la decadencia en que la humanidad está inmersa.&lt;br /&gt;No recuerdo alguna vida anterior a esta. No tengo recuerdos de infancia, de mis padres, de hermanos (si alguna vez tuve alguno), de algún amigo, de algún amorío. Solo recuerdo que siempre salgo en las noches, en busca de no-sé-qué, de una vaga compañía, de algún pleito, de algún tesoro escondido debajo de las sábanas, o de un diálogo con la soledad. A veces siento que me encuentro soñando con la noche, con la ciudad, como si todo esto fuera una ilusión. Aun así, no es una excusa para dejar ir la oportunidad de aventurarse entre callejones y cantinas de mala muerte, como he hecho hoy.&lt;br /&gt;Todos los martes (¿es acaso ese el día?) acostumbro sentarme junto a la ventana de una taberna, ubicada en el centro de una zona ferroviaria. Coloco mi sombrero y mi gabardina en el asiento de enfrente. Veo cómo la gente toma el último tren que los lleva rumbo a sus casas, cómo otras personas se baja en alguna estación, y a unos cuantos que siguen sigilosamente a aquellas (los motivos por los cuales hacen esto son innecesarios de aclarar). “¡Oye, Gavilán! Lo mismo de siempre, ¡sin piedad!”, y enseguida el cantinero, un cincuentón de altura media, calvo, panzón y con la cara cicatrizada por alguna rencilla (si usara un parche en el ojo lo asemejaría a algún viejo pirata contemporáneo, si es que fuera posible su existencia), pone en la mesa unas frituras terriblemente grasosas y saladas, dos tragos de tequila (para alivianar la pesadez de la grasa contenida en la “comida”) y una jarra de cerveza cruda.&lt;br /&gt;Tomo el primer trago de tequila. Es fácil describir la triste fachada del bar, con tan solo decir que sus dimensiones no podrían superar los setenta metros cuadrados. Tiene dos ventanas que miran a la calle, cuatro mesas centradas en el local, y una barra de unos 5 metros de largo, donde Gavilán se mueve con la gracia de un orangután en el agua. Siempre hay alguna mesa desocupada, no es el lugar más popular de la zona, pero su ambiente es extrañamente envolvente. Luces débiles, amarillas, parpadeantes; una sutil, pero notable capa de humo causada por las chimeneas humanas; cierto olor a apestoso sudor, vaho característico de los lugares hacinados, mezclado ligeramente con flatos y aromas gástricos que sugieren un escaso aseo del servicio sanitario (es por eso que me siento junto a una de las ventanas). La música es variada y agradable al oído, y en ocasiones reservan dos horas para que un mariachi de instrumentos enmohecidos por la humedad y un grupo de jazz experimental, den un ambiente alegre y bohemio al recinto. Precisamente hoy está este último grupo, conozco personalmente al saxofonista (o creo conocerlo), y lo saludo efusivamente con la mano. “Una pieza sublime, que me llegue al alma, ¡no me decepciones, chaval!”, y así la banda empieza con un solo nostálgico del saxofón, seguido de un progresivo acompañamiento del teclado, mientras la batería hace su ritmo base “&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tisss, tis, tis, tisss… tis tis, tisss…&lt;/span&gt;”. Gavilán, aunque no lo parezca, es amante de la música, y trata de flirtear con un par de muchachas, diciendo que él mismo fue quien le enseñó al percusionista. El ambiente estaba preparado para una velada de maravilla.&lt;br /&gt;Como las frituras, y las bajo de mi garganta con la cerveza. Veo que la gente empieza a llegar a la cantina y empiezan a conversar entre ellas. Aplauden con inusitada efusividad cada vez que el grupo terminaba una pieza, y pedían alguna otra (alguna conocida, una tonada melancólica, una oda a la alegría, o simplemente una improvisación). No veo ninguna cara familiar, ni tampoco malgasto mis esperanzas en ver alguna, si con pocas personas me relaciono, y a menos las tomo en serio. La otra mesa junto a la ventana ha sido ocupada por una pareja de jóvenes tórtolos, cuchicheando por aquí y por allá, con miradas ilusamente inspiradoras. En las mesas del centro, grupos de amigos, viejos amigos, que carcajean al escuchar una anécdota, y se burlan de alguna payasada, infaltable en reuniones de ese tipo. Pasan cervezas de un lado, pedazos de pollo de otro, las cuentas por aquí y por allá. Gavilán es pésimo con las matemáticas, y siempre resulta estafado por los clientes, argumentando ellos que había cobrado de más, mientras él decía a grandes voces “seré ignorante, lo acepto… ¡Pero idiota no más que usted!” (ahora veo cual pudo ser el motivo de su grotesca marca en el rostro). Los golpes, las risas, los tropiezos, y las cuentas pagadas sin deuda alguna. “Así nunca va a prosperar, Gavilán… ¡Consígase un ábaco, al menos, y verá cuántos ojos morados se ahorra!”.&lt;br /&gt;De repente empiezo a sentir algunas punzadas. No creo que haya sido la comida, si no siento nada en mi estómago. Es una sensación de presión que ronda desde mi cabeza hasta la punta de los pies, un constante hormigueo que recorre mi cuerpo, y va mordiendo cada centímetro de piel, cada respiro, cada latido. Nunca me había encontrado en un estado tan molesto, tan exasperante. Raspo la mesa con la jarra de cerveza, ya vacía. Tomo un centavo de mi pantalón y empiezo a jugar con él, a pasarlo de una mano a otra, golpear mis uñas contra él, estrellarlo contra el suelo, ¡y las punzadas no desaparecen! El hedor del baño se volvía sulfuroso, penetrante, irritante, y siento que el bar alcanza temperaturas increíblemente infernales, como si descendiera poco a poco, a paso irregular, hasta el mismísimo centro de la Tierra. La gente empieza a murmurar, a blasfemar y reírse, con voces similares a las que saldrían de alguna maldita caverna. Me señalan con sus leprosos dedos, tachándome de loco, de misántropo, de fenómeno, mientras saltaban de una mesa a otra, completamente dementes. Me levanto de la mesa y salgo a la intemperie por un instante (Gavilán casi piensa que me iría sin pagar), veo cómo los trenes se mueven a una velocidad monstruosa, cómo la gente sale disparada de las ventanas, y seguidamente estrellan sus sienes contra el polvoriento suelo. Cómo la luna sube y baja de su órbita, toma las estrellas para construirse una corona de una incandescencia sin igual, que lastima la vista con tan solo intentar verla. Definitivamente esto no es la comida. Con el mayor de los ascos imaginables, entré al baño de la cantina a lavar mi rostro con algo de agua.&lt;br /&gt;Me falta tomar el último trago de tequila. El lavatorio de manos no era mucho más limpio que el baño, en general. Las baldosas que conforman las paredes están manchadas con una sustancia grasosa y, hasta cierto punto, escatológica: es imposible tener las agallas, o la suficiente falta de lucidez, como para atreverse a apoyarse contra los muros. Contradictoriamente, el agua es fría y refrescante, justo lo que necesito antes de que las punzadas vuelvan a dar una segunda estocada. Salgo del servicio sanitario, y me dirijo apresuradamente a la mesa. De súbito me detengo en el centro del bar. Sentada junto a la ventana (mi ventana), está una mujer totalmente desconocida para mí. No es el hecho de que estuviese allí mi motivo de sorpresa, sino la extraña naturalidad con la que se había adueñado de la mesa. Tiene mi sombrero en su cabeza, como para tratar de llamar la atención de su dueño, propósito en el que de inmediato tuvo éxito. Doy un saludo breve, tajante, tomo mi sombrero y lo coloco en su lugar. Sin más normas de urbanidad por romper aquella noche, la mujer tomó del bolsillo de mi gabardina unas monedas, y dijo “¡Gavilán! ¿Acaso la dama no merece ser invitada? Ya sabes lo que me gusta…”. Desde que sea bien pagado, Gavilán no mira de dónde provenga el dinero, y enseguida trajo a la mesa una margarita (no tengo idea de cuánto dinero se apropió para comprarla, pero ya estaba en la mesa). Sentí cómo me hiperventilaba de manera anormal, y cómo mi corazón empezaba a latir apresuradamente (no sé si de la ira, o de algún otro motivo, fuera de mi comprensión), y antes de lanzar el primer improperio, la mujer posa su índice en mi boca. Con un guiño de ojo me dice coquetamente, “déjame tomarme esto, luego habrá tiempo de presentarnos…”.&lt;br /&gt;Tomo rápidamente el último trago de tequila. Siento que todos mis vasos sanguíneos se llenan poco a poco, lo cual incrementa mi sensibilidad, mi ansiedad y energía. No es la comida ni el alcohol, si todos los martes vengo al bar y salgo con toda la normalidad del caso. Es esa mujer, no es común tan poca vergüenza y falta de decoro en una persona con tanta gracia, y sin embargo allí estaba, tratando de tomar de nuevo mi sombrero para jugar con él un rato, como si no hubiera reaccionado ante mi atropellado recibimiento. Mi corazón late desenfrenadamente, lo siento en la garganta, lo siento en las piernas, lo siento en las manos y en la cabeza. Las punzadas se han detenido por el momento, ¡pero parece que las desgracias nunca vienen solas! La mujer, al ver que no había mencionado palabra alguna, reclama “al parecer no me has reconocido aun, ¿es cierto? Ven, demos una vuelta, para aclarar tus dudas”. No me voy del bar sin agradecer a Gavilán, y me despido de él tan efusivamente, que me dice sarcásticamente “¡hombre! Como si no nos volviéramos a ver después”.&lt;br /&gt;La ciudad es terriblemente convulsa, especialmente de noche. De las tabernas salen trastabillando hombres con mujeres en sus brazos, y toman el primer taxi que encuentren para llevarlos a la deriva de la lascivia. Otros que saltan como primates, se arrastran por el suelo, y juran que están escalando el Everest con una barra de mantequilla en cada sandalia que traen de su reciente viaje al trópico. Se escuchan gritos en los callejones, en las calles desoladas, sangre de puñales, diluida por la ligera lluvia que enfría aun más el ambiente. Corren hampones, dejando más confusión a su paso, y con una sonrisa delatora de la dulce amargura a la que están sometidos, por la que tienen que vivir la vertiginosa y aventurera vida del perseguido. Aparecen cadáveres roídos por las ratas y las malas lenguas, los chismes que todo tergiversan. Veo la ciudad, y no veo la gloria de la civilización, sino el síntoma de la depravación, la causa y consecuencia de la perdición de una especie que pudo ser más,  y nunca se le dio la gana de serlo.&lt;br /&gt;Las punzadas regresan con un furor vengativo, y arremeten sin misericordia contra mi cuerpo. No puedo caminar más, y trato de apoyarme a un bote de basura que se encontraba cerca. El olor a podredumbre aumenta aun más el pánico que producen las perforaciones nerviosas de mi organismo, y las frenéticas palpitaciones de mi corazón hacen que mis movimientos sean eléctricos, torpes y precipitados. No logro distinguir entre un edificio y el suelo, y veo cómo la luna se va enrojeciendo triste y diabólicamente, mientras toma su corona de estrellas y las arroja, una a una, sobre mi ya lacerada existencia. En ese preciso instante, y con esa escalofriante naturalidad con la que estaba sentada junto a la ventana, la mujer se acerca a mi oído y susurra “¿aun no me reconoces?”. Las sombras de los árboles, de los rascacielos, de los autos, de los postes, de los indigentes, de los moribundos, todas las sombras de la ciudad envuelven a la mujer, mientras lanza una risa aterradora, burlándose de mi ingenuidad e ignorancia. Se convirtió en un monstruo colosal, desproporcionado, todo lo absorbía a su paso y no dejaba rastro alguno, como si fuera una réplica de un agujero negro. Con una voz oscura, con una voz compuesta por todas las voces de los ángeles y demonios, de la que salen rayos y llamas de la boca que la produce, grita sádicamente “¿Ahora ves quién soy, cretino? Ahora me perteneces, le perteneces a la ciudad, ¡le perteneces a la Muerte!”.&lt;br /&gt;Estoy siendo absorbido por su horrible presencia, y veo dentro de ella la perdición de un mundo oscuro e incorregible. Las risas burlescas, los excesos, la adicción, la codicia, el deseo, la malformación, la lujuria; en fin, todo lo mundano va desapareciendo dentro del vacío eterno de la Muerte. Nada perdura, nada es perenne, nada es valioso, sublime ni trascendente. Al final, no se construye un mundo para el futuro, sino que se levanta una sociedad ciega, solo piensa en vivir el ahora, nunca el mañana, y por ello llenan de inestabilidad e incertidumbre a sus sucesores: el mañana no ha llegado, pero el hoy del mañana es el mañana de hoy, ¿no es acaso igual de importante? La Muerte me absorbe, y con ello me hace despertar del sueño en el que estoy inmerso desde no sé cuánto tiempo. La gabardina, el sombrero, la cara seca, la aventura, el desenfreno, todo ha sido producto de mi fantasía. Una fantasía espeluznante, desgarradora, una fantasía que nadie debería vivir, y todos quieren experimentarla alguna vez. La fantasía de la ciudad es pensar que vivirla es realmente vivir. Vivir en un sueño no es vivir, es simplemente soñar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No ha pasado más de un mes desde que nuestro paciente se encuentra en un coma profundo. Hemos perdido todas las esperanzas en recuperar su estado consciente. Se le han aplicado casi todos los tratamientos existentes en nuestro campo, y en otras áreas de la medicina moderna: acupuntura, trances hipnóticos, aromaterapia, medicación psiquiátrica... Todos en vano. Los diagnósticos de los más prestigiosos especialistas lo han declarado en un “estado irrecuperable”. Hace unas horas, aplicamos vía intravenosa un medicamente de alto riesgo, con resultados experimentales en su mayoría adversos, pero dada la autorización de su única (y aparente) familiar, procedimos a aplicársela sin más remedio.&lt;br /&gt;A las 8:35 am, con una dificultad para respirar y moviendo nerviosamente los labios, el paciente trató de abrir la boca con una dificultad más que aparente. Su aliento recuerda los cuerpos en estado de descomposición después de haber alcanzado la muerte. Agitando rápidamente su rasgada lengua, produjo un débil tartamudeo. No fueron palabras concisas ni transparentes, pero cada una de sus sílabas permitía aclarar cualquier duda de su primera locución luego de un mes de teórica muerte cerebral:&lt;br /&gt;“¿Por qué es de día?”…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-8508808899973709324?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/8508808899973709324/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/07/sueno-inconsciente.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/8508808899973709324'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/8508808899973709324'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/07/sueno-inconsciente.html' title='Sueño Inconsciente'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-4094962659239822838</id><published>2009-07-09T10:17:00.002-06:00</published><updated>2009-07-09T14:01:22.929-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='corazón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentimiento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cerebro'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='razón'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='discusión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Discusión entre imperfectos...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dos eternos conocidos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;viejos amigos, viejos enemigos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dos seres antagónicos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;unidos por el umbilical de su &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;simbiótico destino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Razón y sentimiento&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;discuten casi sin remedio.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una puja constante para ver&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;quién sobrepone su criterio,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;para ver quién está en lo cierto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Razón y sentimiento,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;erudición y pálpito en el pecho.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡He aquí un extracto del diálogo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;entre el cerebro frivolizado&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y el corazón desahuciado!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Estúpido corazón,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a ver si le pides al cerebro consejo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tus latidos frenéticos me entorpecen,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;desperdicias tus fuerzas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;por un motivo sin sentido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿No sabes que la felicidad, el canto,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la dicha, la soledad y la tristeza&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;son solo abstracciones mías?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Simple percepción del mundo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;no existen sino en tus pesadillas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eres volátil, inestable,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;totalmente exasperante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Amaneces con saltos de alegrías,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;pasas el día desilusionándote&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y oscurece la noche con latido lento,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;deprimido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Estúpido, pídeme consejo!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No des latidos en vano,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;late por la vida, no por el llanto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Silencio, he dicho silencio!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A ti no te he pedido consejo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No seas indiferente, vacío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Deja de ser prepotente&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y siente un latido, al menos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Dónde quedó tu lógica, fría y calculadora?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mis latidos responden a lo que siento,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tú lo has dicho, a lo que tú creas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Primero siento, luego existo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Y si yo no existiera,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;tú tampoco, ¡parásita tu existencia!  &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Me exalto al ver la belleza,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;ojos claros, sonrisa sincera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Me acelero al sentir la alegría, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la ira o la tristeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tú, en cambio,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿qué cosa de provecho haces?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El hombre muere ciego de amor&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;o de tristeza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tú matas a miles de una vez,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;con productos de tu “grandeza”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¡Maldita tu ciencia!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Solo lastima y corrompe&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;lo que antes era pura nobleza.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discusión eterna,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;verdades a medias, directas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discusiones entre imperfectos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;entre dos sordos y dos ciegos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Discusiones inconclusas,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;al fin y al cabo, carentes de sentido…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-4094962659239822838?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/4094962659239822838/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/07/discusion-entre-imperfectos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4094962659239822838'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4094962659239822838'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/07/discusion-entre-imperfectos.html' title='Discusión entre imperfectos...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-789432023688757015</id><published>2009-07-04T17:53:00.003-06:00</published><updated>2009-07-04T17:57:31.123-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vacío'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='realidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fantasía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escribir'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='comunicación'/><title type='text'>Escribiendo al vacío...</title><content type='html'>En ocasiones es difícil encontrar algún tema interesante sobre el cual fundamentar un escrito, tal cual me ha sucedido con este (tal vez no lo encontré). Apostaría a que a más de uno le costará pensar algo para luego traducirlo a letras (o por lo menos lo espero así, no quisiera ser el único con tan terrible defecto). Tal vez, esa incapacidad sucede por temor a no inspirarse en una idea suficientemente creativa, por tratar de no copiar otro estilo o temática. ¡Existe tanto por escribir, tanto por explorar, escudriñar, imaginar, sentir y comunicar, y es tan patéticamente limitada la mente humana para reproducirlo y, aun así, tan ingeniosa para intentarlo lo mejor posible! Escribir responde a la necesidad por transmitir información de forma más palpable, duradera y concreta, evitando confusiones y malformaciones del mensaje por medio de tradiciones y ejercicios verbales. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Comunicar&lt;/span&gt; es aquí el objetivo principal, la gente escribe para comunicarse, o al menos para comunicar cuanto piensan, sin necesariamente tomar en cuenta quién será el lector final (este último, desconocedor de la motivación, el estado anímico, y la experiencia vivida por el escritor).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo una conclusión atrevida y acelerada, podemos decir que el escritor confía en que su escrito será leído, sus ideas serán tomadas por alguien más, las asimilará y las traspasará a su tal vez vasta amalgama de conocimientos. El proceso comunicativo inicia con la escritura, se desarrolla con la publicación, y termina exitosamente con la lectura del texto (quiero aclarar que el éxito de la comunicación se establece con la recepción del mensaje, la forma en la que se procesa esto último es totalmente independiente, pero otorgante de plusvalía, de lo primero). Así es como los famosos literatos de la Historia han alcanzado el reconocimiento: Si Cervantes hubiese dejado los originales de su obra en la gaveta de su escritorio, posiblemente sería otro individuo totalmente anónimo para el mundo, una tumba más bajo tierra, otro número en la estadística (viéndolo de la forma más superficial, por supuesto). Escribir consciente de que el cuento, novela, ensayo, poema, artículo, verso o una simple palabra será leída por alguien más es motivador para cualquiera. ¿Y si nadie lo lee? O más crítico aun, ¿si no se escribe para que alguien lo lea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ocasiones es difícil encontrar algún tema interesante por temor a que el texto no sea aceptado, sea ridiculizado, escatimado, desprestigiado y hasta ignorado por quien tiene la oportunidad de tenerlo en frente. Escribir para que alguien más lo lea puede ser complicado, hay que satisfacer los gustos y necesidades literarios de un tercero, todo un reto. Escribir para nadie más que para uno mismo (escribir al vacío, es un calificativo más apropiado) suele ser más sencillo, aunque se escriba de cualquier cosa. No obstante, ese escrito puede resultar más transparente, más auténtico que otro creado para ser leído por alguien más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir al vacío permite que la creatividad (por más escasa que sea) se expanda y alcance niveles que antes eran restringidos por el fantasma de la aceptación de la idea. Escribir con la única limitante de lo que se desea escribir, es todo, no hay criterios aparte ni aplausos. Escribir cuanto desea, piensa o imagina, y dejarlo viajar por ese vacío. Un vacío que se va llenando de barcos piratas que encallan en una isla imaginaria, de trogloditas que comen con cuchillo y tenedor, de pensamientos que matan, de flores que nacen marchitas y mueren como polen, de dados de una cara, de un azar predecible. Un vacío que se va llenando de arena que va cayendo de los relojes, de gente pura y racional, de dioses impotentes, de notas musicales amorfas y desconocidas, de espacios donde la oscuridad es la presencia de ella (la ausencia de luz, es análogo). Un vacío que se llena de cuanto se desee, y vuelve a vaciarse para ser rellenado una y otra vez, hasta la eternidad de nuestra vida (¿así o más contradictorio?), sin importar que pueda dibujar en otra persona una sonrisa, una mueca o una blasfemia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo más interesante de todo es que no siempre los escritos que se dejan al vacío se quedan en el olvido, en el desconocimiento, el anonimato. Y es allí donde uno verdaderamente se da cuenta si ese infundado temor al rechazo es verdadero o no. Es allí donde se pasa a ser una estadística, o a ser recordado vagamente, al menos. Es allí donde se descubre si esas ideas arrojadas al vacío chocan con otras ideas, o se quedan flotando en el infinito. Es allí donde uno se da cuenta si el tema que encontró era interesante o no para el lector...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-789432023688757015?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/789432023688757015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/07/escribiendo-al-vacio.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/789432023688757015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/789432023688757015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/07/escribiendo-al-vacio.html' title='Escribiendo al vacío...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-6812878877604574739</id><published>2009-07-01T22:31:00.004-06:00</published><updated>2009-07-01T22:50:27.729-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vida'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sentimiento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='confusión'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tristeza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='música'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='melodía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alegría'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><title type='text'>Melodías...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Si mi sentir pudiera ser transmitido&lt;br /&gt;con mi guitarra por una melodía,&lt;br /&gt;un amalgama de sentidos, matices,&lt;br /&gt;texturas y colores tendría.&lt;br /&gt;Tantos así como experiencias vividas,&lt;br /&gt;alegrías, amarguras y melancolías.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un pasaje en Mi mayor,&lt;br /&gt;resplandeciente, contagioso.&lt;br /&gt;Dando brincos juguetones, contentos, ilusos.&lt;br /&gt;Un pasaje totalmente armonioso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un vals en tonalidad menor,&lt;br /&gt;solemne, frío, preciso,&lt;br /&gt;paradójicamente calculador.&lt;br /&gt;Una tonada de furias, &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;desventuras&lt;br /&gt;y&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; desolación...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un experimento ausente de armonía,&lt;br /&gt;confuso, tétrico, aturdidor.&lt;br /&gt;Donde los más profundos pensamientos&lt;br /&gt;hacen de las suyas,&lt;br /&gt;opacan, laceran, transforman,&lt;br /&gt;ausencia de pudor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si la vida fuera posible transmitirse&lt;br /&gt;por una melodía...&lt;br /&gt;¡La música sería con más razón infinita!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-6812878877604574739?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/6812878877604574739/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/07/melodias.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6812878877604574739'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6812878877604574739'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/07/melodias.html' title='Melodías...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-5340958406060775959</id><published>2009-06-30T22:41:00.003-06:00</published><updated>2009-07-02T19:58:22.977-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='metamorfosis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='persona'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='personalidad'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cambio'/><title type='text'>Metamorfosis...</title><content type='html'>El cambio, tómese la definición que encuentren más familiar, es una cualidad normal dentro del mundo material en el que estamos inmersos. Es innecesario mencionar la evolución (¿evolución?) de las diversas civilizaciones a través de la Historia de la humanidad: migraciones, asentamientos, imperialismos, esclavitud, democracias, comunismos y capitalismos… Tantos éxitos y desméritos que, al fin y al cabo, sucedieron y dejaron un legado en nuestro presente. Cambiar es un infinitivo que casi se convierte en imperativo cada vez que se presenta, y si hasta la materia solo se transforma, entonces se puede decir que el cambio es en realidad lo que forma el “todo” (la presencia de objetos es simplemente infructífera. La constante interacción de estos es lo que verdaderamente genera).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aun viviendo en un mundo volátil, todavía me sorprendo de la naturalidad con la que la realidad cambia constante e indiscriminadamente. Uno de mis mayores pasatiempos es observar a la gente en lugares públicos (¿durante cuánto tiempo lo he hecho?). Algo tan simple como la forma de vestir ha variado, casi en un parpadeo, a una velocidad inesperada, o esperada si se sigue una secuencia de lo que sucede en el medio. De los pantalones y camisas holgadas, a prendas ajustadas al cuerpo. De colores neutros, nada llamativos, a tonos cada vez más ácidos y alocados. De un estilo recatado y elegantemente glamuroso de los 90’s, al renacer del Fénix de los 80’s con su moda vanguardista y psicodélica. Esa transición ocurrió, y está ocurriendo, apenas finalizada la primera década de este milenio, imitando esa delimitación por décadas que se usó en el siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, estos cambios son (como dije anteriormente) probablemente esperados dentro de la dinámica social, la globalización, la posmodernidad, y todo este cuento teórico que nos han enseñado en nuestras casas de estudio. Algo mucho más interesante es apreciar un tipo de cambio que, a mi parecer, trasciende al conocimiento real de las personas con las que interactuamos, reta todas las impresiones que construimos día con día, y nos hace reflexionar si es verdad que conocemos a esas personas. Me refiero a los cambios en la personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si el mundo es exageradamente cambiante, de forma mucho más impresionante cambia la personalidad. En mi opinión, cada individuo tiene una personalidad distinta cada vez que parpadea, analiza y absorbe todo cuanto percibe en el mundo, y toma para sí lo que le interesa conservar. No existen conductas constantes ni imperturbables. Probablemente lo que nos desconcierta y enoja en nuestra juventud, luego de unos años nos parezca normal, o lo que nos fascina termine siendo lo que más aborreceremos en un futuro. Y eso puede o no suceder por circunstancias, por las cosas que suceden o dejan de suceder (nadie puede refutar este punto, a menos que demuestre la ausencia de eventos en el diario vivir, y que estos no son trascendentes para la experiencia de las personas). Eso no implica que las personas pierden o tergiversan su forma de ver y vivir su mundo. Todo lo contrario, el cambio es natural dentro de la realidad, por lo que no es una pérdida de identidad, sino una evolución (insisto, ¿evolución?) de la personalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este momento los lectores se preguntarán: “¿Por qué tanto énfasis en eso de si es evolución o no?”. Cuando escribí esa pregunta retórica, también me formulé lo mismo, les soy sincero. Si observáramos la evolución como un&lt;span style="font-style: italic;"&gt; macroproceso&lt;/span&gt; (por decirlo de alguna forma), en realidad los cambios de personalidad no son parte de la escala evolutiva del ser humano, ni existe un patrón evolutivo. No está en los genes, sino en la psique de cada ser (es decir, la evolución de la personalidad no es biológica, social ni histórica. Pueden influir, pero no son totalmente vinculantes). La evolución de la personalidad hay que apreciarla de manera específica, individual (tantas evoluciones como personas en este planeta).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El concepto de “evolucionar” calza si observamos el cambio de personalidad para cada persona. No obstante, mi mayor duda acerca de si la personalidad evoluciona o no, recae en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;involución&lt;/span&gt;. A partir de este punto, todo el análisis que traté de hacer objetivamente debe quedar atrás, y hacer paso a la subjetividad que me motiva a escribir este texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas cambian. Lo he comprobado no hasta ahora, sino desde que tengo noción de mi realidad. No solo cambian físicamente, eso es obvio y evidente. Todo cuanto sienten, creen, piensan, opinan o dejan de opinar también cambia, y depende en sobremanera de qué tan influenciados se encuentren por el medio. Insisto lo que mencioné anteriormente: el verse influenciado no es reflejo de tergiversación, sino de transformación. Pero no deja de inquietarme el cambio que responde no a una/un evolución/desarrollo. La involución de la personalidad, aunque no es constante dentro del cambio, es también un visitante frecuente dentro del proceso. Lo peligroso de hablar al respecto es mi concepto de involución, diferente o concordante al lector. Una forma sencilla de hablar de la involución de la personalidad es cuando ese cambio en la personalidad afecta directamente a quien la percibe (lo cual hace ver ese fenómeno de forma unilateral: solo veo mal lo que me afecta a mí, lo que me parece que está mal, aunque al otro le parezca bien). Es por esto que deseo plantear la posibilidad de un retroceso en la personalidad, y no ahondar mucho en el tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las personas cambian, y me gusta más verlo como una metamorfosis, en vez de un proceso teóricamente evolutivo. Tal vez, una oruga inicia su vida siendo vista como el insecto más horrible y repugnante. Al darse cuenta de esto, decide que eso no puede seguir siendo así, y prepara cuerpo y mente para cambiar, y come todo cuanto encuentra a su alrededor (y le sea comestible), pasa a su etapa de crisálida, y se prepara para la etapa final de su metamorfosis. Posiblemente, esta pequeña oruga desconozca en qué clase de mariposa se convertirá (me gustaría imaginar que ese cambio sucede de manera aleatoria, solo por fines ilustrativos), lo único que sabe es que se transformará. Al salir de la crisálida, la oruga podría haberse convertido en una preciosa mariposa monarca, y deslumbraría los cielos con su vuelo y sus dorados colores, o su metamorfosis podría terminar por mutarla en una mariposa búho, que aterra con sus escalofriantes alas a quien se le acerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Análogamente a la metáfora anterior, la personalidad de las personas se ve afectada por los eventos y ambientes en los que estos individuos se ven inmersos. Toman todo cuanto pueden y desean, y a partir de ello comienzan a cambiar. A diferencia de la oruga en el ejemplo, las personas no cambian aleatoriamente de personalidad, ellas deciden qué hacer o no con su vida, por lo que es completamente determinado por su voluntad. Así como esto es cierto, es también seguro que cada persona toma para sí, por sus propias decisiones, lo que la convertirá, a los ojos de quienes la observan, como una mariposa monarca, o una mariposa búho. De nuevo, esto último queda sujeto al paradigma de mundo que cada uno de ustedes, lectores, posee.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-5340958406060775959?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/5340958406060775959/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/06/metamorfosis.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5340958406060775959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5340958406060775959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/06/metamorfosis.html' title='Metamorfosis...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-7724523348533530424</id><published>2009-06-26T23:49:00.007-06:00</published><updated>2012-01-19T22:20:49.636-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='inspiracion'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escribir'/><title type='text'>Inspiración...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Escribir es ya difícil tarea.&lt;br /&gt;Escribir desde pequeño,&lt;br /&gt;escribir por placer o por oficio.&lt;br /&gt;Escribir un poema, un verso,&lt;br /&gt;un homicidio o un maleficio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El analfabeta, si pudiera, escribiría&lt;br /&gt;letras más bellas que cualquiera.&lt;br /&gt;El sensato no escribe gran cosa,&lt;br /&gt;pero escribe cuanto piensa...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribe el juez (o el escribano)&lt;br /&gt;al dar una sentencia.&lt;br /&gt;Escribe en su lecho un moribundo,&lt;br /&gt;el testamento de su herencia...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribe el niño en su banqueta&lt;br /&gt;algunas vagas letras.&lt;br /&gt;Escribe el letrado tesis, teoremas,&lt;br /&gt;y quizá algún estratagema ...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribir es ya difícil tarea,&lt;br /&gt;a mí también me cuesta.&lt;br /&gt;Escribiría fantasías, realidades,&lt;br /&gt;ignorancias o moralejas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sin inspiración&lt;br /&gt;no existe poeta.&lt;br /&gt;No existe una sonrisa,&lt;br /&gt;no existe poesía...&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-7724523348533530424?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/7724523348533530424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/06/inspiracion.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7724523348533530424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7724523348533530424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/06/inspiracion.html' title='Inspiración...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-6649200765708957237</id><published>2009-06-24T22:54:00.003-06:00</published><updated>2009-06-27T00:08:48.695-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='perdidas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><title type='text'>Pérdidas</title><content type='html'>El ser humano está acostumbrado a la idea de tener siempre algo. No importa si es un carro, un perro, una casa, una olla, una cama, una pareja, un amante, hambre, sueño, pereza, interés, compañía o, de forma algo contradictoria, soledad. Siempre construye su mundo alrededor de lo que le rodea. Ese sentimiento de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;tener algo&lt;/span&gt; es casi inherente, instintivamente aplicado a nuestra realidad, siempre sabemos que tenemos cualquier cosa, siempre (y si dudan de que eso sea cierto, pues entonces ya tienen algo: incertidumbre). Incluso, aquel que aun así no tiene absolutamente nada, se tiene a sí mismo, y por tanto ya tiene algo. Es interesante estar divagando hasta el absurdo sobre cuestiones, hasta cierto punto, ridículas, pero es necesario para el desarrollo de este escrito. Es cierto que estamos acostumbrados a poseer algo, ¿pero qué sucede cuando ese algo desaparece, cuando deja de formar parte de nuestra existencia, de nuestro mundo, de nuestra realidad? ¿Nunca se han puesto a pensar si perdieran aquello que más aprecian en su vida? Estamos muy felices con todo lo que tenemos, pero nunca nos ponemos a pensar cuando todo eso desaparezca (lo cual no es completamente  seguro, pero justificable dentro del mundo probabilístico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muy posiblemente esa pérdida (sea cual sea su índole: material, espiritual, personal, sentimental, cognitivo, etcétera) no suceda por nuestra intención. Así como nuestro mundo da vueltas, habrá cosas que están casi condenadas a desaparecer, aun cuando nuestro mayor deseo es totalmente el contrario. También es posible que nosotros mismos queramos que ese algo desaparezca, ya sea porque lo odiamos, porque no nos conviene o no nos interesa tenerlo, o porque dejó de ser imprescindible para nuestra realidad. Sin embargo, indistintamente de la razón por la que desaparezcan, siempre dejan algún vacío, de una u otra forma. Existen dos clases de vacíos: los que se forman al dejar ese algo que los ocupaban, o los que nunca antes habían sido llenados. De ahí cada uno determina qué clase de vacío le corresponde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otro hecho importante es la hábil (y en ocasiones impertinente) capacidad memorística del ser humano. Cuando algo existe en nuestra realidad, se gana un espacio en nuestros recuerdos. Todo el mundo recuerda de qué color es el cabello de cada uno, cuando tuvo aquel accidente que le dejó una cicatriz en la espalda, de qué color es su cuarto, qué comida le gusta o disgusta, o cuáles son los más íntimos secretos que su mejor amigo le ha confiado. Cada suceso de nuestra existencia tiene lugar en nuestra memoria. Aun así, esa memoria también es volátil, y por las mismas razones que por las pérdidas que mencioné anteriormente: porque simplemente se olvidan, o queremos olvidarlas. Las razones por las que eso suceda redundan en este texto. Lo más intrigante de todo es que es más fácil tener una pérdida material que una memorística, y esto va ligado intrínsecamente a qué tan importante es ese recuerdo para nosotros. Es fácil perder un anillo (a mí me ha sucedido muchísimas veces, y por eso no uso tal accesorio), pero si pierden el anillo que le regaló tal persona, a la cual aprecian mucho, ¿podrían olvidar esa pérdida tan fácilmente como perdieron el objeto en sí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gustaría dar un ejemplo aun más concreto (y el que, a decir verdad, estaba tentado en escribir desde hace algún tiempo). Sin duda alguna, eventos más tristes que un funeral son pocos. Son momentos realmente sensibles en la vida de cualquier persona sobre este planeta (quién no lo considere así… le recomiendo buscar ayuda). Aquella persona que ha fallecido se encontrará en dicha situación por cualquier motivo, no es relevante en estos momentos. Y apenas esté a tres metros bajo tierra, habrá sido una pérdida física para todo aquel que vivió a su lado. Es muy fácil perder físicamente cualquier cosa. ¿Sentimentalmente? Lo más doloroso de perder a una persona, es saber que aun sin existir en la realidad, existe en el pensamiento y, por tanto, sigue existiendo. Y bajo ese criterio, siguen existiendo sus virtudes y defectos, sus atributos, sus enseñanzas, sus olvidos, sus alegrías y tristezas. Y no es porque esa persona se transportó metafísicamente en el pensamiento de cada uno (quienes lo vean así, pido mis más sinceras disculpas), sino que todo lo que realizó en vida caló en la personalidad de quienes lo conocieron, y eso no se olvida de la noche a la mañana (incluso, no se olvida).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las pérdidas materiales suceden todos los días. Todos los días existen fluctuaciones en las bolsas económicas más importantes del mundo, la gente es víctima de asaltos, algunos pierden un diente o el cabello, otros pierden kilogramos de pesos, otros pierden dignidad. Hablar de “perder” podría significar hablar casi infinitamente. Pero son pérdidas superfluas si no tienen significado personal. Perder algo que queremos no implica olvidarlo definitivamente (ya que no existe físicamente, ¿para qué mantenerlo en pensamiento?). Perder algo nos brinda siempre una enseñanza de vida: no se ha perdido todo. Porque nuestra mente siempre alberga en su memoria aquellas cosas que, aunque no queramos, seguiremos recordando porque son importantes para nosotros. Porque en cada etapa de vida existen hechos que marcan cada persona, que forjan su personalidad, y tratar de olvidarlos solo porque ya no existen en nuestra realidad es desde absurdo, hasta hipócrita hacia nosotros mismos y hacia lo que nosotros hemos vivido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El secreto para superar una pérdida no es tratar de olvidarla. Tal vez sea aceptar que esa pérdida en algún momento fue algo en nuestra vida, y aprender a raíz de ella todo cuanto sea posible. No vaya a ser que en algún tiempo, aquella “pérdida” sea la memoria que más valor tendrá nuestra persona…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-6649200765708957237?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/6649200765708957237/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/06/perdidas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6649200765708957237'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6649200765708957237'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/06/perdidas.html' title='Pérdidas'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-6791157034881501597</id><published>2009-06-13T13:47:00.002-06:00</published><updated>2009-06-13T13:54:18.926-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ilusiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='imagenes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='borradores'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escribir'/><title type='text'>Borradores...</title><content type='html'>Me resulta imposible no tomar el lápiz cada vez que estoy sentado frente al escritorio de mi cuarto. Siempre quise aprender a dibujar, plasmar con simples trazos cuanto cruzara por mi mente, aun sabiendo de mi escasa destreza motora, necesaria para al menos intentar garabatear algo. Es por eso que envidio a quien tiene semejante talento: escribir palabras al azar puede hacerlo cualquier fanfarrón, por lo que me he propuesto a no ser uno de ellos, o al menos tratar de evitarlo. En dado caso, ¿qué puede hacer una persona que anhela dibujar, si lo único que ha aprendido en la vida (y a medias) es escribir? Dibujar con palabras, me gusta llamarlo en ocasiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer decidí “dibujar” cuando llegué a casa. El cuarto estaba completamente oscuro, decir que no se veía más allá de un palmo era eso mismo: solo decirlo. Encendí la lámpara de la mesa, luz suficiente para trabajar en el escritorio. Busqué algo de papel, mis anteojos y un lugar cómodo en la silla. ¿Dónde estaba el lápiz?... ¡Ya lo recuerdo! Dentro de una de las gavetas del escritorio. Estaba algo desgastado, así que lo afilé un poco. Todo estaba listo para iniciar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de hacer la primera línea, abstraje en mi pensamiento lo que quería “dibujar”, para no divagar ni improvisar de más, aunque, a fin de cuentas, el proceso creativo es el que pesa más cuando se imagina. Cerré mis ojos, y desde ese momento aparecieron, una a una, infinidad de seres y objetos, habidos y por haber. Apareció un lobo, un zapato, un copo de nieve, un lago, un bonsái, un viejo, un recién nacido, un cadáver. Apareció un tren, un caballo, una tortuga, una estrella, un árbol, un enfermo, una enfermera, un maniaco. Apareció un mecánico, un policía, un guerrillero, un político y un corrupto. Apareció una sonrisa, un abrazo, un eufemismo, una mirada intrigante, un guiño, un “te odio”, un “te quiero”… Ninguna imagen se quedaba enganchada en mi atención. No pasó ni un respiro, hasta que logré percibir una silueta cautivadora. La progresión de pensamientos se detuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí un cuerpo, altura media, denotaba algunas tenues y características curvas: una convexa, otra cóncava, luego convexa (ya con esto podemos hacer una distinción de género). Escribí su delicado y decidido movimiento, su hipnótico caminar, sus graciosos ademanes. Escribí su cabellera, voluminosa, sedosa, brillante y fragante. Escribí su piel suave, divinamente tersa, inmaculada, irresistible al tacto, al beso. Escribí su rostro, y en él sus ojos. Ojos relampagueantes, llenos de dulzura y seducción, ojos somníferos de un placentero sueño. Escribí sus cejas, sus pestañas, su nariz, sus lunares, sus mejillas, su mentón, todos bailando en armonía cuando habla, cuando se molesta, cuando ríe y cuando llora. Escribí su boca, sus labios rosados y abultados, magnéticos, sensuales, inspiran no menos que ternura cuando dibujan en su rostro la sonrisa, ni menos que vértigo cuando besan. Escribí sus brazos, sus manos, donde se puede encontrar un cálido abrazo, una caricia que engolosina, tranquiliza, cautiva. Escribí su torso, su espalda, sus caderas, sus piernas… La escribí de pies a cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí también su persona, su templanza, su carácter, sus emociones. Escribí su forma de pensar, de ver el mundo, su nobleza, su transparencia, sus sueños y deseos. Escribí sus gustos, sus disgustos, sus caprichos y sus decisiones. Escribí sus tristezas, sus enfados, sus desconsuelos y lágrimas de sufrimiento. Escribí sus alegrías, su envolvente energía, su libertad, sus diversiones y pasiones. Escribí sus paseos por el parque, por la playa, sus siestas debajo de un árbol, sus pláticas en un café, su contemplar del atardecer, su paso ligero por la calle, su mirada diurna y nocturna. Escribí sus fotografías, sus escritos en puño y letra, sus chistes y sus consejos. Escribí sus “hola” y “adiós”, sus temas de conversación, sus “no me hables”, sus adorables risas, su voz seria, sus decepciones, sus “te quiero”… La escribí por completo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí a una increíble velocidad, casi tan rápido como sentí que habían transcurrido las horas de anoche, invulnerables a su propósito de desvanecerse durante la eternidad (ya era hoy en ese momento). Leí el dibujo… Lo volví a leer, no para corregirlo ni adornarlo (¿quién ve a un artista agregando pedazos de mármol a la escultura ya estando en la galería del museo?), sino para admirarlo, para leer párrafo a párrafo, frase a frase, palabra a palabra. Juntarlas, separarlas, mezclarlas y volverlas a armar, fragmentando y recreando así aquella figura, esa musa que me inspiró a “dibujarla”. Cerré los ojos, y vi cómo las letras plasmadas en el papel iban formando su cuerpo, poro a poro, célula a célula, como rozaba mi rostro con sus manos y me embelesaba con su mirada. Como me hablaba, como me intrigaba con sus palabras y me separaba de mi ser con sus labios. Vi cómo era para mí, y yo para ella… Vi cómo éramos, cómo somos y cómo seremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que la noche es más oscura cuando está a punto de amanecer. No sé si era tan oscuro por eso mismo, o porque la lámpara del escritorio dejó de funcionar. Solo estoy seguro de que no había visto mi cuarto tan oscuro como en esta madrugada (decir que “la vi” es bastante optimista, con tanta oscuridad era nulo cuanto se podía ver). Tenía el “dibujo” en mi mano derecha. Busqué torpemente el cajón del escritorio, y coloqué los papeles junto a otros borradores. Son borradores, “dibujos” pasados de lobos junto a un lago, de tortugas que duermen bajo un bonsái, de recién nacidos hijos de enfermeras, de políticos corruptos, de cadáveres de maniacos, de estrellas vistas desde un tren, y de muchas otras cosas que pasaron por mi mente en alguna noche. Borradores de ilusiones, de ideas, de realidades, de “como era”, “como hubiera sido”, “como es” y “como deseo” que el mundo fuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de cerrar el cajón, una última lágrima cayó sobre el borrador que escribí anoche. Ha sido solo eso… Un borrador.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-6791157034881501597?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/6791157034881501597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/06/borradores.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6791157034881501597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/6791157034881501597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/06/borradores.html' title='Borradores...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-5140876108943128710</id><published>2009-05-29T15:43:00.007-06:00</published><updated>2009-10-02T14:35:52.723-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poema'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='tristeza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='alegría'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poesía'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='escribir'/><title type='text'>¿Podría?...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién puede escribir poesía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando se calla?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pensamiento errático, reprimido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Callar cuando se ama,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;callar en voz alta...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién puede escribir poesía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando no se llora?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Negación hipócrita,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;insensible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Llorar en el parque,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en el cine.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Llorar con llanto&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;incomprensible...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién puede escribir poesía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando no se ríe?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Alegría plena,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;indestructible.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Inmutable al tiempo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a la distancia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;A la circunstancia&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y a quien declama...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién puede escribir poesía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando no se siente?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Corazón agitado,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;desahucidado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Poesía en sangre escrita,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;con comas sonrisas&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;y lágrimas puntos aparte...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién puede escribir poesía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando no se ríe,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;no se llora ni canta?...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Quién puede escribir poesía&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;cuando no se siente&lt;/span&gt;,&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;no se muere&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;ni se vive?...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-5140876108943128710?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/5140876108943128710/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/podria.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5140876108943128710'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/5140876108943128710'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/podria.html' title='¿Podría?...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-4215012527779589985</id><published>2009-05-23T10:30:00.003-06:00</published><updated>2009-05-23T10:37:42.845-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sufrimiento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='poema'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='humano'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Juego de palabras...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quien ama y sufre, está perdonado...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quien ama y no sufre, es hipócrita...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quien no ama y sufre, es víctima...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quien no ama y no sufre, no es ser humano...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-4215012527779589985?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/4215012527779589985/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/juego-de-palabras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4215012527779589985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/4215012527779589985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/juego-de-palabras.html' title='Juego de palabras...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-1599461429845977543</id><published>2009-05-21T16:44:00.002-06:00</published><updated>2009-05-21T16:49:18.081-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='irracional'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='vice versa'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='racional'/><title type='text'>Lo racional en lo irracional? Viceversa</title><content type='html'>Durante algún tiempo (digamos, desde bastante tiempo atrás), me hice una pregunta retórica (porque, ¡vamos! ¿Quién se va a atrever a responderla si se la preguntara?) que prácticamente va en contra de nuestra ya enredada naturaleza: ¿Qué pasaría si se dejara de lado el sentimiento, para darle plena potestad a la razón para actuar y juzgar imparcialmente? Como ya es costumbre, me encanta analizar este tipo de preguntas por casos hipotéticos. Pero no sé si la conclusión a la que se puede llegar a raíz del análisis del cuestionamiento pueda traernos algo revelador para comprender un poco más nuestra forma de ser como ente humano. Eso, a decir verdad, queda a criterio de cada lector (porque, al contrario de muchos escritores manipuladores, nuestra tarea es mostrar un mundo para que cada uno lo adecue a su paradigma, no tratar de argumentar y defender a capa y espada sus argumentos, aunque sean errados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para algunos aspectos de la vida, ser plenamente racional se vuelve un beneficio. En los negocios, no gana quien llore o se enoje más para que le acepten su oferta, sino quien aprendió a persuadir y convencer calculadoramente (casi maquiavélicamente) para lograr cerrar con éxito un trato. En la planificación, ganaría no quien tenga el plan más bonito e iluso, sino quien verificó los pro y contras del proyecto y depuró una estrategia para que su objeto final (no sé: un edificio, un plan de estudio, lo que sea) no tambalee por las adversidades. O incluso, en la vida personal, quien ordene bien sus prioridades por encima de todo antojo adolescente, logrará con mayor facilidad obtener su éxito personal que una persona completamente ambivalente e indecisa de su vida (cuestión bastante peligrosa en este mundo implacable y desconsiderado).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No obstante, podemos ver que los ejemplos citados son ya racionalizados por muchas personas (me incluyo... mea culpa). Con un poco de autodeterminación, es sencillo lograr administrar nuestra cotidianidad de forma objetiva (para unos más fácil que para otros... por el evidente motivo de la variedad de personalidades). Esto se debe a que, a ciencia cierta, todas estas cosas son creadas por el lado racional del ser humano (no las vemos en la naturaleza, creciendo como fruto en algún árbol). Son &lt;span style="font-style:italic;"&gt;aspectos racionales&lt;/span&gt; de nuestra realidad. Ahora bien, con un poco de análisis, el lector podrá cuestionarse: "si hay &lt;span style="font-style:italic;"&gt;aspectos racionales&lt;/span&gt;, ¿qué pasa con la razón en los &lt;span style="font-style:italic;"&gt;aspectos irracionales&lt;/span&gt;?". ¡Gracias! Me han tentado a improvisar una respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imaginen tener una escala para medir la compasión que se debe tener al ver a una persona en determinada situación, o un medidor de intensidad de amor que se siente hacia su pareja o sus seres queridos. ¿Serían capaces de decir "yo siento más compasión por este que por aquel" o "yo amo más a esta que a otra persona"? Igual con los sentimientos negativos, como un "odio-metro" para medir cuánto odia a esa "criatura de Dios", o un contador de grados de envidia (sin duda alguna, serían parte de los grandes inventos de la humanidad, si se llegaran a crear). Es bastante difícil (por no decir imposible) imaginar un mundo totalmente regido por la razón, subordinando incluso nuestros sentimientos. Nunca se dará algo así porque son aspectos de vida completamente independientes de lo racional. Se odia, se siente envidia o compasión, o se ama con tanta intensidad, que no es humanamente posible describirlo con precisión (ni las palabras, mediadores entre lo racional y lo irracional, pueden lograrlo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un mundo completamente racional sería gris, monótono, frío e insensible. Tratar objetivamente lo irracional (como muchos autores han tratado de hacer, y de lo que hablaré en algún otro escrito) destruye por completo su esencia: su naturaleza indescriptible y misteriosa (porque nadie puede conocer la efervescente y metamórfica conducta de nuestra confusa mente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, llegamos a esta interesante conclusión (antítesis, más bien) del análisis: no podemos insertar a la fuerza la racionalidad en nuestros sentimientos, el aspecto puramente irracional, por excelencia de nuestra naturaleza. Pero nadie ha dicho que no hay pérdidas del juicio ni contradicciones en nuestras conductas racionales, causadas por la inestable parte sensible del humano (cuestión más interesante que la ya predecible conclusión a la que llegamos, a mi parecer). Más adelante, &lt;span style="font-style:italic;"&gt;vice versa&lt;/span&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Fecha de Escritura: 15/11/2008&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-1599461429845977543?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/1599461429845977543/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/lo-racional-en-lo-irracional-viceversa.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/1599461429845977543'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/1599461429845977543'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/lo-racional-en-lo-irracional-viceversa.html' title='Lo racional en lo irracional? Viceversa'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-2313448896778615132</id><published>2009-05-20T22:47:00.004-06:00</published><updated>2009-05-20T22:50:55.720-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='locura'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='demonio'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='muerte'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>El Olvido</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;(Escrito para el curso de Apreciación Literaria)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para aquel individuo, nada fue igual desde aquel suceso, cuando ocurrió lo inevitable. Ese día, estaba él en la entrada de su casa, el sol ya había terminado su discurso diario y empezaba a esconderse tras las montañas. El viento nunca había soplado tan fuertemente -cuentan los viejos- ni el ocaso había sido tan oscuro. Sus amigos le dijeron que se quedara en la taberna un poco más. Él, confiando de su sobriedad e indignado por la propuesta de aquellos, les aseguró que otro día los acompañaría. Nunca cumplió esa promesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminaba de forma desprevenida, como si dos demonios lo sostuvieran sin la menor preocupación. Saludaba a la gente con ira y gentileza. Cruzaba las calles como si anduviera por una pradera. Ninguno de los transeúntes se atrevía a contradecirle cuando él les preguntaba “¿acaso yo no soy una persona estupenda?”. “Estúpida, tal vez” pensaban algunos jóvenes, disfrutando del espectáculo. “Desgraciada, de seguro” pensaba el resto. Todavía brillaba el día en esos momentos, ocultando con esa clara luz la verdadera oscuridad escondida tras el pavimento desgastado de la carretera… tras la misma realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su ansiedad aumentaba al mismo tiempo que se acercaba a la vecindad El Olvido –una de tantas que existían en el pueblo-. Jugueteaba con las llaves de su casa, girándolas sobre su eje, lanzándolas al aire y luego atrapándolas torpemente. Aquellos demonios que lo cargaban (porque de veras estaban allí) se burlaban de su ineptidud, a la vez que él les contestaba con improperios desconocidos por su lengua. Subía la última colina con algo de fatiga, mientras trataba de mantenerse en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a su casa, abrió rápidamente la puerta, y esos demonios entraron a una velocidad espeluznante para preparar el ambiente. “No pudo cruzar más allá de la puerta”, aseguran algunos. Lo que ellos no saben es que su mirada sí lo hizo. Era un cuadro terrible: Su hija –que apenas alcanzaba la pubertad- estaba bañada en sangre por la mutilación. Al lado, uno de esos “artistas” dementes y lascivos estaba inmortalizando a aquella criatura, llena de cortaduras y golpes. Uno de los demonios entró al cuerpo de él, y se abalanzó contra el necrófilo, rompiéndole las sienes hasta que consiguió matarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En efecto, nada fue igual desde aquel día. Ahora está en una de esas casas de retiro. Muchos les preguntaron a sus familiares si existía un vínculo entre el suceso y algún allegado. Todos negaban con la cabeza. Todo el día se la pasa sentado, encogido y con la cabeza entre las rodillas. Y siempre dirige la mirada a un solo punto: a lo más profundo y oscuro de su cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Fecha de Escritura: 10/10/07&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-2313448896778615132?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/2313448896778615132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/el-olvido.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2313448896778615132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/2313448896778615132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/el-olvido.html' title='El Olvido'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-7103835138342964069</id><published>2009-05-18T21:55:00.002-06:00</published><updated>2009-05-23T11:32:25.382-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='rosas'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='recuerdo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><title type='text'>Rosas...</title><content type='html'>-¡Calla! Simplemente calla, que quiero contarte una historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos estaban sentados uno enfrente del otro.  Él, entusiasmado, prestaba total atención a los labios delgados y suaves de ella, mientras que la bella dama trataba de justificar su comportamiento. Ella Quería enmendar los errores del pasado, causados por la locura y testarudez juvenil; él solo quería verla. Con la intención de alargar la incertidumbre y el vértigo que provocaba la conversación, el joven le dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero de qué estás hablando? Las historias me aburren. Ya te pareces a…&lt;br /&gt;-¡Te dije que callaras! ¿Por qué eres tan terco? Siempre lo has sido -reclamaba ella con ahínco.&lt;br /&gt;-Tú has provocado que yo sea así. Por más que desees, no puedes negarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En parte, era verdad lo que él decía. La vida le había jugado muchas tretas, pero la más grande de todas es haber creído que ella lo amaba. Su forma de ver el mundo había cambiado desde que conoció la belleza presente en tan delicada mujer. Muchos han sido juzgados de locos por consumirse en el conocimiento o desentenderse completamente de la vida. No obstante, los más cuerdos de estos son los locos por amor: por lo menos su mente ha sido perturbada no por números, letras o por hechos abominables, sino por lo más delicioso y prohibido que un hombre puede sentir (no conozco lo suficiente a la mujer como para inferir que eso también las vuelva locas. Tendré que preguntarle a alguna).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella, por su parte, no se percató del desorden de ser que tuvo al frente durante tanto tiempo (días, meses, años… ¿acaso es indispensable contarlos?). Tampoco era su obligación hacerlo, también tenía una vida independiente. Salía con uno, comía con otro, se abrazaba con aquel y se besaba con ese. En realidad, ella no tenía la culpa de la locura de su amigo: la culpa la tuvo él mismo, pues su cuerda locura lo dejaba también mudo y agudizaba su vista e imaginación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué ese idiota no manifestaba una sola expresión del mar de sentimientos que surgía en su alma? Eso ni yo lo sé (¿por qué tengo que saberlo todo?). Cada vez que la veía, su cuerpo dejaba de funcionar. Entraba en un trance sin regreso. Tan solo le bastaba verla por unos segundos para dejar volar su mente hacia un mundo utópico. Si lograba cruzar una palabra de forma racional con ella, pensaba que leía tomos enteros de la Enciclopedia de la Vida. Cuando sus vistas se separaban por el resto del día, significaba el regreso a la fría realidad de su mundo: un mundo de locos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una ocasión, él estaba más rematado que de costumbre. Cuando la encontró, le pidió que la acompañara a un rosal de un vecino, amigo de ambos. Mientras la sujetaba con una mano, su otra extremidad arrancaba del arbusto una pequeña y abultada rosa. En su intento por tomar la flor, su dedo índice fue atravesado por alguna espina malintencionada del tallo, derramando así una pequeña gota de sangre. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él le preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿En qué se parece una mujer a una rosa?&lt;br /&gt;-Mmmmm… no tengo ni idea.- respondió capciosamente ella. –dime la tuya.&lt;br /&gt;-Simplemente tómala. Luego se te ocurrirá algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguían sentados en la misma mesa, uno frente al otro. La ansiedad de él aún no disminuía (parece que su té estaba algo cargado). En un movimiento sutil, ella sacó de su bolso un pequeño libro. Lo abrió más o menos por la mitad y sacó la rosa de aquella ocasión. Ya estaba bastante decolorada, pero no había sufrido cambios mayores. Consternado, él le preguntó algo nervioso:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Todavía la conservas? Pensé que esos juegos de niños…&lt;br /&gt;-¡Calla de una buena vez! Piensas demasiado para mi gusto- le reclamó ella por última vez en esa tarde y, probablemente, en todo el resto de su vida. - Ahora déjame contarte mi historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Fecha de escritura: 09/12/07&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-7103835138342964069?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/7103835138342964069/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/rosas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7103835138342964069'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7103835138342964069'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/rosas.html' title='Rosas...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-309572936435928935</id><published>2009-05-15T23:17:00.001-06:00</published><updated>2009-05-16T07:59:25.947-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='incondicional'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='sátira'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ensayo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='amor'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='realidad'/><title type='text'>Sátira de la realidad: amor incondicional</title><content type='html'>Recientemente he leído algunos textos de Gandhi (Reflexiones sobre el amor incondicional) y de Jacques Sagot (Amor y perdón - La Nacion, 30 de enero de 2009) que intersecan en una temática algo subordinada en los últimos tiempos: el amor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por favor, si antes de usted leer este texto piensa que "amar" es solo llenar de besos y abrazos a alguien, regalarle las flores más lindas, decir ensordecedoramente palabras melosas... le invito a salir de mi diario, no vaya a ser que se lleve una mala experiencia en su lectura... quitemos esa máscara repulsivamente materialista que le han dado a tan sublime sentimiento (cualquiera regala una caja de chocolates en forma de corazón... ¿quién pone su propio corazón en la caja del amor, y lo obsequia con dedicación?)...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es muy fácil ver el amor como un sentimiento vano, tratarlo por encima... o peor aun, tratarlo sin importancia de análisis, por ser TAN subjetivo y hasta censurado por la sociedad (o verlo de forma egoísta, como un trato unilateral de "me importa que me amen, y luego ahí veremos para el resto")... Para comprender estos escritos mencionados anteriormente, hay que ver el amor de manera global... No solo como un sentimiento, también como una forma de vida, y un trato recíproco entre las personas...  Hecha la salvedad, será conveniente proceder...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos pensadores, Gandhi y Sagot, dibujan una utopía social acerca del amar como estandarte en cada uno de nuestros actos... Tan solo con el hecho de leer "el ser humano no tiene otra misión en el mundo que la de amar" ya nos echamos la soga al cuello (como se diría jocosamente), puesto que nos obliga a meditar si esto es correcto o no... Y si concluímos que no... ¿entonces para qué estamos aquí? ¿Para odiar? Sí, es muy delicado llegar a conclusiones tan extremistas... mejor llevamos todo con un poco más de calma...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los motivos por el que existen las utopías, aunque parezca extraño, es para mostrarnos lo mal que estamos... Es fácil decir que las utopías son para mostrar un mundo idílico, lleno de perfección y pureza social... Les digo que esa es la forma optimista e inocente de ver las utopías... ¿A quién le gusta decir que está equivocado?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las utopías nos quitan la venda, y nos muestran lo equivocados que estamos al pensar que nuestra forma de vida es la ideal... Todo aquel que no vea en las utopías un motivo para mejorar la sociedad en la que vivimos, es ciego e insensible... y aquel que diga que nada se puede hacer, es conformista... Peor aun, el que diga que se pueda llegar al ideal, es un iluso...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esperen, esperen... ¿Entonces qué hacemos?¿Dejamos de pensar en "lo bonito que sería el mundo si..."? Sagot nos ilustra la solución más sensata: "Los seres humanos podremos no ser perfectos, pero sí somos perfectibles, y tenemos el deber ético de acercarnos al ideal, aun cuando sepamos que no vamos nunca a alcanzarlo plenamente."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No está tan alejado de la realidad... a decir verdad, las personas mejoran solo si existe la voluntad de hacerlo... y no tratar de mejorar implica que simplemente no se desea, conformándose y resignándose con lo que es... conclusión: quien no se preocupa por mejorar y perfeccionarse, es un mediocre (y no digo que quien lo intenta y no puede, sea un mediocre... eso es completamente distinto, porque existe voluntad de hacerlo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es hora de unir ideas... ¿de qué nos sirve ver el amor como una forma de vida... de estar dispuesto a escuchar, atender, comprender y hablar con alguien, sin miramientos de limitaciones de ningún tipo? Simple, para mejorar como personas... Para mí, es triste ver cómo la gente se alimenta de envidias y rencores... el odio no genera ningún tipo de beneficio, más bien recrudece el ambiente y a la persona misma... amar, en cambio, genera, construye, edifica y realza lo que hacemos... Y no solo esperar a que nos amen, sino tratar de amar a aquellas personas que merecen nuestro aprecio... e insisto (para los que no entendieron al inicio), esto no se demuestra con cosas materiales, mundanas... una tarjetita o un chocolate... se demuestra con hechos fehacientes de nuestro sentir... estar ahí para aquel que amas, siempre... Ese es el amor incondicional...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gandhi lo veía todo a muy grande escala... ese tipo de proyectos es casi imposible de llevar a cabo, puesto que para que TODO el mundo se ame, literalmente tendríamos que dejar de ser humanos (olvidar impulsos, dilemas, rencores... es muy difícil)... pero con tratarlo en nuestra pequeña esfera de vida, los cambios positivos no demorarían en llegar... Amemos incondicionalmente a quienes amamos, debería ser una obligación... amar condicionalmente? Esa es la verdadera sátira a lo que conocemos como amor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Fecha de escritura: 31/01/09&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-309572936435928935?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/309572936435928935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/satira-de-la-realidad-amor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/309572936435928935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/309572936435928935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/satira-de-la-realidad-amor.html' title='Sátira de la realidad: amor incondicional'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8364572359190739828.post-7450797048152838615</id><published>2009-05-15T22:51:00.001-06:00</published><updated>2009-06-05T12:44:16.620-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='ilusiones'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuento'/><title type='text'>Ilusiones...</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/Sg5LlBipmII/AAAAAAAAADQ/ZtXJkD3yD_s/s1600-h/SM956D%7EForest-in-Pink-Posters.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 200px; height: 157px;" src="http://2.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/Sg5LlBipmII/AAAAAAAAADQ/ZtXJkD3yD_s/s200/SM956D%7EForest-in-Pink-Posters.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5336285707921627266" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sí. Él caminaba por la vereda. Miraba a su alrededor, buscando un destello de luz, pese a que las nubes rondaban por los cielos. Se asomaba por el camino natural de los árboles, se sentaba en las tenues sombras que proyectaban las copas. No había hecho nada más en todo el día. Solo daba un paso a la vez, sin prisa ni desánimo: ya le bastaba el que tenía en su alma. ¿Comida? Si deseaba, podía digerir aire. ¿Bebida? Se ahogaba en su propio llanto. Él solo quería caminar. Quería pensar. Terminó reposando junto a un tronco seco, restante de la tala infructuosa de algún leñador malintencionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soñó que seguía caminando por la vereda, con la misma paciencia y religiosidad de antes. Apareció de repente una pequeña cabaña, algo averiada por las inclemencias del tiempo y el clima. Como era costumbre, simplemente la ignoró y siguió en sus cavilaciones. Inexplicablemente, al dar el siguiente paso terminó encontrándose frente a la puerta de la casa. Algo molesto y confundido, trató de dar vuelta y seguir por su camino. No pudo ni siquiera girar su cuerpo. Estaba siendo obligado a abrir la puerta y entrar en la penumbra de tan intrigante edificio. No había cerradura, por lo que tuvo que embestir la entrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro de la casa, era casi imposible ver a más de una palma lo que había frente a los ojos. Viendo eso, él se sorprendió porque la poca luz que podía entrar por la puerta no pasaba de allí, como si se tratase de una simple pintura fluorescente. Solo podía seguir hacia adelante. Y con esa ciega fe de los esperanzados, siguió caminando, paso a paso. Pasaba por recámaras cada vez más frías, como si fuera descendiendo hacia las profundidades de la tierra (¿Quién dijo que el infierno era infinitamente caliente?).  Sus huesos empezaban a congelarse, y los músculos de sus piernas ya no respondían. Cuando su cuerpo no pudo resistir más la aridez gélida de la casa, se desplomó estrepitosamente contra el suelo. Cerró los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadaba en un lago. No era dentro de la vereda, ya que no existía ni un pozo de agua en las cercanías del lugar. Era tanto el frío, que el simple hecho de luchar contra el líquido del lago era ya una tarea titánica. La costa se vería relativamente cerca, por lo que él se sintió aún más animado a luchar contra el clima y el cansancio. Cada vez que daba una brazada, parecía que la orilla del lago se alejaba un poco más. Su desesperación aumentaba, al igual que su agonía. Se confundían sus lágrimas con el agua que salpicaba por su afanado movimiento. Ya desfalleciendo, se dejó ir. Descendía lentamente hacia el fondo del lago, resignado y desgarrado por dentro. Nuevamente, trató de cerrar los ojos. No obstante, por más que trataba, le era imposible. No le dejaban seguir soñando que desaparecía del mundo. Un cálido brazo rodeó su cuerpo y lo sacó del lago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un sudor aún más frío que el cuarto, se despertó aparatosamente. Respiró hondo, como si fuera la primera vez que respirara en su vida. Seguía en el suelo del cuarto, pero algo había cambiado: apareció una ligera luz por toda la casa. Ya podía volver a la entrada, pero no por ayuda de su propia fuerza. Ese ser que le ayudó a salir del lago tomó su mano, y lo dirigió hacia la salida. Sentía como esa mano lo tomaba amablemente, con un cariño sobrehumano, y una ternura sobrecogedora. Sus fuerzas –que, de todas formas, eran escasas– se recobraban lentamente. No quería abandonar esa mano, y cada vez la sujetaba con más fuerza. En un intento de conocer a ese ser, movido por el agradecimiento y la locura, él extendió su otro brazo, para tratar de abrazarle. No pudo palpar nada. Era imposible alcanzarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar a la puerta, él se quedó estático, sin soltar la mano. Al parecer, prefería quedarse allí, en ese irreal lugar… en ese irreal momento. Trató de llevarle consigo, halando con una energía poco habitual en él. El brazo de ese ser se quedaba inmóvil, con la firme voluntad de quedarse en la cabaña. Él no lo podía aceptar, y halaba cada vez con más decisión. Lloraba por la desgracia que significaría la pérdida de ese ser. Sabía que nadie más había intentado algo similar, y deseaba mostrarle el mundo qué él conocía. En verdad, quería conocerle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tanto fue el forcejeo y la voluntad sincera de él, que el ser decidió ceder y cruzar por la puerta. Allí, las nubes del cielo se apartaron, y dejaron que el sol (protagonista oculto por su miedo a aparecer en el firmamento) brillara una vez más. Ese brazo ya no parecía que se sostuviera en el aire. Él vio que después del brazo seguía un hombro, un cuerpo, un rostro. Era hermosa, grandiosa y real a su manera. Simplemente, él la abrazó con un amor indescriptible, con un deseo de nunca separarse de ella. Rodeando él su cuello, y ella su cintura, caminaron juntos por la ruta infinita de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una gota de lluvia cayó en la nariz de aquel hombre, luego en sus ojos y en su boca. Despertó. No tenía ningún ser maravilloso a su lado, ninguna mujer que le diera otro sentido a su vida. Era solo ese sueño llevadero de nuevo. Levantó su cabeza del tronco seco. Las nubes lloraban su tristeza, al ver a ese pobre diablo, carcomido por sus utópicos sueños y deseos. Sacudió sus pantalones y apresuró el paso, para no terminar abatido por sus propios lamentos. Su silueta se perdió en la densa neblina que cayó en la vereda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fecha de escritura: 26/11/2007&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8364572359190739828-7450797048152838615?l=escribiendo-al-vacio.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/feeds/7450797048152838615/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/ilusiones.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7450797048152838615'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8364572359190739828/posts/default/7450797048152838615'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://escribiendo-al-vacio.blogspot.com/2009/05/ilusiones.html' title='Ilusiones...'/><author><name>Julio...</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04218582825025157735</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='24' height='32' src='http://4.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/SrljZaNjKKI/AAAAAAAAAFo/g7vEkM4RUoo/S220/Foto+049.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_WctVCXze6Vs/Sg5LlBipmII/AAAAAAAAADQ/ZtXJkD3yD_s/s72-c/SM956D%7EForest-in-Pink-Posters.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
